Guillermina Amespil cuestionó la gestión de Seguridad de Wesner: “Es un caos”


La concejala de Juntos por Olavarría, Guillermina Amespil, cuestionó al intendente Maximiliano Wesner y al secretario de Seguridad, Elías Quintas, por la falta de respuestas ante la sucesión de hechos delictivos en el partido y reclamó información pública sobre patrullajes, prevención y cobertura policial.

“La prevención es antes, es que no se me rompa la vida”, afirmó en una entrevista con FM Sapiens, en la que advirtió sobre la preocupación de vecinos, comerciantes y productores rurales.

El planteo se conoció luego de que el bloque Juntos por Olavarría difundiera un comunicado titulado “Inseguridad: Olavarría necesita menos relatos y más gestión”, en el que cuestionó la respuesta del gobierno municipal frente a episodios ocurridos en distintos sectores de la ciudad y la zona rural.

En diálogo con el programa Levantate conducido por el colega Mario Javier Coppola, Amespil sostuvo que la reiteración de hechos en un período breve exige una respuesta concreta y que el problema no puede analizarse únicamente a partir de las estadísticas oficiales.

“Cuando uno habla de inseguridad, no es casualidad que pasen varias cosas en una misma semana, en diez días. Al contrario, es cuando más se encienden las alarmas, cuando cada uno o dos días nos despertamos con noticias un poco impactantes que pasan mientras algunos dormimos. Otros no: otros pasan la peor noche de su vida”, expresó.

La concejala enumeró distintas modalidades delictivas que generan inquietud, desde asaltos a comercios y robos en viviendas mientras sus ocupantes duermen hasta hechos en establecimientos rurales cercanos al casco urbano.

“Lo peor que podés hacer para abordar la inseguridad es negar la realidad”, afirmó.

“Habrán bajado las denuncias, pero no bajaron los delitos”

Consultada sobre la gravedad de los episodios y su concentración en pocos días, Amespil respondió que ambos aspectos son preocupantes, especialmente por las consecuencias que dejan en las víctimas.

“Cada uno de esos hechos significa una familia violentada, y nunca vuelve a ser igual la vida de esa familia. Y en Olavarría no nos podemos permitir que nos arranquen la tranquilidad de esta manera”, sostuvo.

Uno de sus principales cuestionamientos estuvo dirigido a las referencias oficiales sobre una eventual disminución de los delitos. Para la edil, una baja en las denuncias no necesariamente significa que se hayan reducido los hechos, ya que algunas víctimas podrían optar por no acudir a las autoridades.

“No puede ser que la respuesta sea que bajaron los delitos. Habrán bajado las denuncias, porque la gente tiene miedo y ni siquiera quiere ir a denunciarlo, pero no bajaron los delitos”, manifestó.

Y agregó: “Es una falta de respeto que a vos te pase algo y te digan: ‘Igual, están robando menos’, pero a mí me robaron”.

Amespil reclamó que el gobierno municipal asuma la responsabilidad de dar respuestas y transmitir a la población qué medidas se están tomando para prevenir nuevos episodios.

“El municipio se tiene que ocupar, se tiene que dar tranquilidad, se tiene que dar las garantías de que lo que está pasando en Olavarría no va a pasar más. Necesitamos que el intendente diga eso”, expresó.

Reclamos por la información oficial y la gestión de Seguridad

Durante la entrevista, la concejala señaló que las respuestas a los pedidos de información de la oposición son insuficientes. Recordó que, durante la emergencia en seguridad, el Concejo Deliberante recibió datos sobre las medidas implementadas, pero cuestionó que ese seguimiento no haya tenido continuidad.

“Las respuestas escasean, como todo lo que no conviene al municipio decir. Prefieren no decirlo, porque les falta esa madurez de hacerse cargo de las malas noticias también, de los malos datos”, afirmó.

También explicó que el bloque contrasta la información oficial con los testimonios que recibe de vecinos, comerciantes, trabajadores de distintas dependencias y personas vinculadas con la actividad rural.

“Cuesta creer en esa información, no en el sentido de que estuviera falseada, sino porque creo que no se condice con lo que los vecinos están viviendo”, señaló.

En ese contexto, mencionó los robos en la vía pública y la sustracción de bicicletas a chicos como situaciones que también alimentan la preocupación cotidiana.

Al referirse al funcionamiento de la Secretaría de Seguridad, Amespil fue categórica: “Es un caos”, sostuvo. Y agregó que las consecuencias de los problemas que denuncia recaen sobre la población: “Las consecuencias no las tiene el intendente. Las consecuencias las están sufriendo los vecinos”.

La concejala también cuestionó la dinámica de las reuniones con el secretario de Seguridad, Elías Quintas. Según relató, cuando se intenta plantear una problemática o acercar propuestas, el intercambio suele trasladarse a una discusión política.

“Siempre lo llevan a un terreno de desde qué lugar hablamos, quiénes somos y por qué nos damos el lujo de opinar”, expresó.

Ante ese escenario, afirmó que el bloque continúa reuniendo información por otras vías. “Los vecinos nos cuentan, los vecinos nos llaman, los vecinos nos escriben, los comerciantes nos escriben, la gente del campo nos llama, nos pide ayuda. Y le ponemos palabras a lo que el municipio no quiere ponerle”, manifestó.

Patrullajes, cobertura rural y Ojos en Alerta

Uno de los ejes centrales de sus reclamos fue la falta de información pública sobre los recursos y las herramientas disponibles para prevenir delitos.

Amespil pidió que el Municipio comunique cómo se distribuyen los móviles, qué recorridos realizan las cuadrículas, cómo se cubre la zona rural y cuál es el funcionamiento de la Guardia Urbana y de la Patrulla Rural.

“¿Hay más patrullas? ¿Qué pasa con la cuadrícula? ¿Se puede reasignar? ¿Cómo se están moviendo? ¿Cómo se está cubriendo el campo? ¿Cómo funciona la Patrulla Rural? Todo esto se podría saber”, planteó.

También reclamó una campaña de prevención que explique de manera accesible cuáles son los números de emergencia y cómo utilizar los sistemas de alerta disponibles.

“Pedimos, por favor, que hubiera una buena campaña de sensibilización y de comunicación para la prevención del delito. ¿Cuáles son los números? ¿Cómo funciona Ojos en Alerta, ahora que tiene otro nombre que el gobierno de Wesner le quiso cambiar? ¿Cómo se llama ahora? ¿Cómo se usa?”, preguntó.

La concejala insistió en que estas herramientas deben ser conocidas por toda la población, incluidos los más jóvenes.

“Son herramientas que están disponibles, que los vecinos tienen que conocer y que pagan por eso”, afirmó.

Para Amespil, no alcanza con disponer de mecanismos de prevención si no se informa claramente cómo utilizarlos y qué respuesta pueden esperar quienes los necesitan.

“No queremos que Olavarría sea una zona liberada”

Consultada sobre las posibles causas de los hechos registrados en los últimos días, la concejala evitó formular hipótesis sobre cuestiones que deben ser esclarecidas por las investigaciones correspondientes.

Sin embargo, advirtió sobre la necesidad de garantizar presencia preventiva y respuestas oportunas ante los llamados de emergencia.

“Lo que no tiene que estar es que se den las condiciones para que esto pase, sobre todo por la noche, en determinadas zonas, que no se considere que es zona liberada. Nosotros no queremos que Olavarría sea una zona liberada”, afirmó.

Amespil aclaró que su planteo no se limita a un lugar específico, sino que apunta al funcionamiento general de los dispositivos de prevención.

“Si no están funcionando los móviles, si no hay cuadrícula que gire por ahí, si la Guardia Urbana no aparece, si uno llama a emergencias y no aparece, son circunstancias que tenemos que lograr que no generen públicamente esta sensación de desprotección”, explicó.

En ese sentido, reclamó una comunicación oficial que vaya más allá de las explicaciones posteriores a un episodio delictivo.

“Pero la palabra verdadera, no que te llamen y digan: ‘Siento mucho lo que pasó anoche, vamos a hacer todo lo posible’. La prevención es antes, es que no se me rompa la vida. Eso estamos pidiendo”, sostuvo.

También pidió que las autoridades estén dispuestas a tomar decisiones incómodas y a reconocer los problemas existentes.

“Con la realidad es la única forma de cambiarla, conociéndola y no negándola”, expresó.

“El vecino tiene que sentir que está cuidado”

Sobre el final de la entrevista, Amespil rechazó que la preocupación por la inseguridad se reduzca a una percepción de los vecinos.

“No, nunca lo fue. Es una falta de respeto hablar de eso”, respondió.

La concejala remarcó que las consecuencias de un hecho delictivo persisten mucho después de que termina y que la prevención debe ocupar un lugar central en la política de seguridad.

“De verdad te lo digo: no hay que esperar a que los números aumenten ni a las estadísticas. Es un poco de humanidad. Cuando te pasa una vez, no te lo olvidás nunca más”, manifestó.

Finalmente, reclamó que quienes tienen responsabilidades en el área den respuestas concretas y que los vecinos puedan sentirse protegidos.

“Pongan a las personas que sean aptas para llevar adelante estas decisiones, estos cargos. El vecino tiene que sentir que está cuidado, que alguien lo protege”, concluyó.

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