Se tomaron medidas de seguridad en el sector de internación de pediatría del Hospital Municipal

Tras un nuevo y grave hecho de violencia registrado en el sector de internación de Pediatría del Hospital Municipal, las autoridades implementaron un conjunto de medidas preventivas con el objetivo de resguardar la seguridad e integridad del personal de salud, los pacientes y sus familias. La medida fue adoptada luego de que el padre de un paciente ingresara sin autorización a un área restringida donde hay niños hospitalizados, agrediera al equipo compuesto por médicas y enfermeras, y provocara destrozos en el mobiliario del lugar.
Frente a este escenario, la Dra. Virginia Buzeki, coordinadora del servicio de Pediatría, brindó detalles sobre las acciones implementadas en una entrevista concedida a Moebius 107.1. La profesional explicó que el Municipio dio respuesta a un reclamo histórico y urgente del equipo de salud mediante la incorporación de la figura del «gestor de riesgo».
«Se está trabajando en tener lo que se llama un gestor de riesgo, que es una persona que no es policía pero un poco controla la circulación de la gente por el servicio», puntualizó la Dra. Buzeki. Respecto a la dinámica del sector, detalló la problemática del tránsito constante: «Por el servicio ingresa gente desde Rivadavia hacia el lado de Sarmiento, entonces es circulación permanente de gente. La idea es que solo se limite a los trabajadores del servicio o a los pacientes que son atendidos y que tienen que ir a hacer una placa o un laboratorio».
Sobre las características específicas del gestor de riesgo, la médica remarcó que «es una persona que está vestida de civil, no tiene ropa de seguridad» y que el perfil requiere un enfoque preventivo basado en la mediación. «Tiene que ser una persona que también tenga capacidad de diálogo, de escucha, sin ejercer la fuerza, pero de controlar un poco y de ver. En caso de que esto lo sobrepase y haya alguna situación de violencia, por supuesto que está la policía, que es el segundo escalón».
Asimismo, el plan de resguardo contempla modificaciones y mejoras operativas en la infraestructura del área. Según explicó la coordinadora, se sumarán «puertas que funcionen con un portero con un pulsador, botones antipánico y la policía que esté de forma permanente en el servicio».
La Dra. Buzeki hizo hincapié en la urgencia de estas determinaciones ante la reiteración de episodios violentos en el centro de salud: «Esto se puso el fin de semana después de todas las situaciones que transcurrieron. La idea es que esto se mantenga en el tiempo. Hace un par de meses fue otro hecho y la pregunta era si se iba a esperar a que le peguen una trompada generalmente a una mujer, porque el 90 por ciento de las personas que trabajamos en el servicio somos mujeres».
«Convivimos con situaciones de violencia. La idea es que no suceda esto, que no se diluya en la situación que transcurrió la semana pasada y trabajar de acá en más porque es una realidad con la que vamos a seguir conviviendo, lamentablemente es nuestra nueva realidad social», concluyó la profesional.