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Tiroteo entre policías en Azul: confirmaron el procesamiento del único acusado

Los miembros de la Cámara Federal de Apelaciones con asiento en Mar del Plata ratificaron una resolución que data de marzo pasado. El tiroteo se produjo cuando efectivos de la Policía Bonaerense y la Federal buscaban a un sujeto domiciliado en Olavarría y acusado de comercialización de estupefacientes.

Foto: Archivo – Diario El Tiempo.

Fabian Sotes – Diario El Tiempo.

Desde la Cámara Federal de Apelaciones con sede en Mar del Plata quedó confirmado el procesamiento de un policía de la Bonaerense involucrado en un tiroteo con agentes de la Federal, hecho que en julio de 2019 se produjo en una estación de servicios ubicada sobre la Ruta Nacional número 3, en jurisdicción del Partido de Azul. Los tres policías de la Federal y el de la Bonaerense que protagonizaron el tiroteo en el playón de la estación de servicios buscaban a un sujeto domiciliado en Olavarría que estaba sospechado de formar parte de una «organización dedicada al narcotráfico». Un hombre sobre quien -escribió el procurador Casal en el dictamen que después avalara la Corte para definir la competencia en lo sucedido- «se había decretado su captura con el correspondiente libramiento de órdenes de detención a cada delegación policial».

Voceros judiciales citados por el Diario El Tiempo informan que lo dispuesto lleva las firmas de Alejandro Tazza y Eduardo Jiménez, magistrados que integran la Alzada con asiento en la mencionada ciudad de la Costa Atlántica.

En primera instancia, a través de una resolución que data del 1 de marzo pasado, había sido Gabriel Di Giulio -a cargo del Juzgado Federal con sede en Azul- quien ordenara el procesamiento del único de los cuatro policías involucrados en lo sucedido que sigue imputado: un capitán llamado Diego Coronel que desempeña tareas en la DDI Azul.

En respuesta a una apelación que no prosperó -formulada por Roberto Dávila, el abogado que patrocina al policía en esta investigación penal- los actuales miembros de la Cámara Federal marplatense resolvieron que Coronel continúe procesado y a la espera del juicio que por este caso deberá desarrollarse.

En esa causa el azuleño -de 47 años de edad- está acusado de lesiones graves calificadas por el uso de arma de fuego, daño e impedimento funcional, delitos considerados como cometidos «en concurso real de acciones» durante lo que fuera aquel enfrentamiento armado con los tres agentes de la Delegación local de la Policía Federal Argentina.

Sucedido en horas de la mañana del 11 de julio de 2019, el hecho había tenido como escenario el playón de la estación de servicios YPF que está ubicada a la altura del kilómetro 299 de la Ruta 3.

El por entonces Teniente de la Bonaerense que continúa procesado y en libertad resultó con las lesiones de mayor gravedad en ese tiroteo, al recibir un disparo en su región abdominal efectuado por uno de los agentes de la Federal.

Aquella herida que sufrió afectó órganos vitales y puso en riesgo su vida, ya que tuvieron que operarlo en varias ocasiones.

A lo largo de 42 días, en un principio estuvo internado en el Hospital Pintos de Azul y posteriormente, en un centro asistencial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Tras efectuar un total de siete disparos con su arma reglamentaria, Coronel había lesionado también a uno de los agentes de la Federal que se enfrentó con él: un cabo llamado Sergio Raúl Ferreyra.

A ese policía le provocó lesiones en sus extremidades inferiores, heridas por las que tuvieron que atenderlo en el centro asistencial municipal de Azul y luego derivaron en que permaneciera internado durante unos días en el Hospital Churruca de CABA.

El enfrentamiento

Aquella mañana en que el tiroteo se produjo, en su automóvil particular Coronel y los policías de la Federal -que estaban realizando tareas encubiertas formalmente asignadas- confluyeron en el playón de la estación de servicios.

Mientras que el efectivo de la DDI Azul, vestido de civil, andaba en su Volkswagen Bora, los agentes de la PFA se movilizaban en un Ford Focus. Y hasta la YPF situada en la Ruta 3 los involucrados en este hecho llegaron en busca de un sujeto que figuraba con pedido de captura, medida que tiempo antes había sido ordenada desde el Juzgado Federal de Azul en el marco de una investigación por una infracción a la ley de estupefacientes. Ese hombre buscado tiene domicilio en Olavarría.

En ese contexto, contando con el apoyo de un móvil identificable en el que se trasladaban tres efectivos policiales de Vial Azul, Coronel estacionó su auto instantes después a que en el playón ya estaba parado el Focus en el que andaban los tres miembros de la Brigada de Investigaciones de la Delegación local de la Policía Federal Argentina, quienes también vestían de civil.

Sin que entre ellos se reconocieran, luego el policía de la DDI descendió de su vehículo y caminó en dirección hacia donde estaba parado el Focus de los agentes de la Federal, produciéndose en ese entonces el tiroteo.

El balazo que Coronel recibió hizo que cayera al piso, desde donde efectuó los disparos contra ese auto en el que se movilizaban los agentes de la PFA, ocasión en la cual hirió en sus piernas al ya mencionado cabo Ferreyra.

Una vez que la Corte Suprema determinó que le correspondía a la justicia federal llevar adelante la investigación por este hecho, el oficial Ayudante Matías Iván Quiroga fue identificado como el agente que le había disparado a Diego Coronel.

Si bien en un principio figuró también imputado en esta causa, cuando en marzo pasado se conoció el procesamiento para el policía de la DDI Azul el juez Federal Di Giulio se pronunció, en esa misma resolución, a favor de sobreseer a Quiroga, fallo que tiempo después adquirió rango de firmeza.

«Se extralimitó»

Al igual que lo sostuvieran el Fiscal y el Juez que intervienen en esta causa, los miembros de la Cámara concluyeron que un accionar irregular provocado por el propio Diego Coronel, el cual estuvo enmarcado en un exceso de sus funciones como policía, se convirtió en el motivo que originó este enfrentamiento armado.

Para confirmar el procesamiento del efectivo de la Bonaerense, en esta segunda instancia se indicó que aquella mañana en que el tiroteo se produjo el acusado «impidió el desarrollo del operativo de la Brigada de Investigaciones de la Delegación Azul de la Policía Federal Argentina, la cual realizaba tareas de investigación encubiertas con la finalidad de dar cumplimiento a la orden judicial de captura de Cristian Juez -el hombre que en ese entonces estaba prófugo y tiempo después resultó detenido por otros delitos- y generó un riesgo cierto para la integridad física de los efectivos de la fuerza de seguridad federal».

Ese actuar en solitario del policía de la DDI Azul fue definido como «imprudente», convirtiéndose después en el factor desencadenante de aquel tiroteo donde, además, él terminó gravemente herido.

Los camaristas concluyeron que en lo ocurrido el accionar de Coronel y el de Quiroga fueron diferentes. Y que esa situación colocaba al actual Capitán de la Bonaerense como el único al que podría reprochársele a título penal responsabilidad alguna, ya que el agente de la Federal que le disparó lo hizo en «legítima defensa», misma conclusión a la que había arribado el juez Federal Di Giulio cuando lo sobreseyera.

«Coronel provocó una clara agresión ilegítima cuya valoración determina las consecuencias jurídicas de la reacción de Quiroga», escribió en un párrafo de lo resuelto ahora el camarista Tazza.

Según señaló en ese mismo fallo el juez Jiménez, el único policía imputado que tiene esta causa «se extralimitó» en su accionar aquella mañana en que se tiroteó con los agentes de la Federal.

Además, ese camarista definió como «intempestivo y fuera de protocolo» al rol que tuvo el Capitán de la policía provincial en aquello que pasó. Una conducta a través de la cual, posteriormente, «desencadenó una reacción defensiva del efectivo de la PFA» que lo hirió durante el tiroteo.

Mientras que los agentes de la Federal, según ha podido establecerse también, ese día desarrollaban «tareas investigativas en procura de la detención de Juez, las cuales habían sido formalmente informadas al titular de la dependencia donde se desempeñaba Coronel, y que a su vez se habían puesto en conocimiento de este último», el dato con que el efectivo de la DDI Azul contaba hizo que decidiera «abocarse a la búsqueda del prófugo manteniendo la reserva de su condición de efectivo policial y en su vehículo particular, actividad que desconocían los funcionarios policiales que se encontraban desarrollando las mismas tareas pero en cumplimiento de mandas judiciales y de sus superiores jerárquicos».

En ese contexto, para los jueces de la Cámara Federal de Apelaciones marplatense Diego Coronel «se apartó de los protocolos establecidos» y se convirtió en el único responsable del enfrentamiento armado que después sucediera. El hecho por el que continúa acusado en esta investigación penal, tras haber sido ratificado ese procesamiento que en primera instancia le fuera dictado hace diez meses.

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