Canteras Piatti: Cómo es «la tormenta perfecta» que llevó a la empresa al concurso preventivo

La emblemática empresa presentó un concurso preventivo. En su escrito inicial ante la Justicia Comercial describió la realidad financiera y económica de la cantera. Habla un escenario de «tormenta perfecta» por la caída de la obra pública, la devaluación y una deuda bancaria que se volvió impagable. Los detalles del escrito inicial de demanda.


En las últimas horas, tal como adelantó En Línea Noticias, la firma Cantera Piatti S.A. (CPSA) formalizó su solicitud de concurso preventivo de acreedores debido a la crítica situación económica y financiera que atraviesa. El proceso judicial, que se inició formalmente a finales del año pasado, tramita ante el Juzgado Comercial N° 6, Secretaría N° 12, con sede en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Esta no es la primera vez que Canteras Piatti se presenta en concurso preventivo. Es importante señalar que CPSA en el año 2001 solicitó la formación de un concurso preventivo y el mismo tramitó ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 1, Secretaria N° 2.

La empresa dejó en claro que respecto de lo sucedido en 2001 se declaró el cumplimiento del mismo en septiembre de 2009.

En Línea Noticias accedió el escrito inicial presentado por la empresa, donde se detallan las causales que llevaron a una de las canteras más importantes de la región a declararse en estado de cesación de pagos, manteniendo deudas millonarias con entidades bancarias y proveedores, muchos de ellos locales de la ciudad de Olavarría.

Causas del desequilibrio económico

En el documento, la empresa argumenta que diversos factores confluyeron para este desenlace. Según señala textualmente el escrito: «el gran crecimiento de capacidad instalada en el mercado de Olavarría y el impacto de la Pandemia del COVID-19 durante los años 2020 y 2021 sumada a un una gran caída de la demanda desde mediados del 2023 ha generado no solo una crisis de volumen sino también de rentabilidad ya que los precios de venta están por debajo del costo.»

A los problemas del mercado interno, la firma suma el factor inflacionario y el cambiario. Explica que sufrieron «un incremento exponencial de los costos operativos motivados por los altos niveles de inflación pero, por sobre todo, por la gran devaluación del tipo de cambio.» En ese sentido, detallan que los repuestos e insumos —que en un 90% están dolarizados— sufrieron una devaluación del 276% entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025. «El 90% de los repuestos e insumos de CPSA dependen del dólar», remarcan ante la Justicia.

El impacto del freno a la obra pública

Un punto clave del escrito vincula directamente la crisis de la empresa con la política nacional de infraestructura. La compañía afirma que «los problemas financieros se agudizaron con la decisión gubernamental de cese en la realización de obra pública en ejecución, situación que se mantiene al presente y que se combina, como es de público conocimiento, con la falta de perspectiva de reanudación de las obras paralizadas o la licitación de nuevas obras por cuestiones presupuestarias.»

Para graficar la magnitud del parate, Piatti informó que sus despachos habituales oscilaban entre las 140.000 y 200.000 toneladas mensuales. Sin embargo: «Durante los últimos veinte meses, los despachos han caído abruptamente, a un rango de entre 35 mil y 65 mil toneladas de piedra mensuales, esto es, entre una tercera parte y la mitad de los despachos habituales.»

La «Tormenta Perfecta» y el ahogo financiero

La empresa define su situación actual como una «tormenta perfecta», la cual describe como una combinación de: «caída en los despachos por cese completo de obra pública, caída de precios por la competencia producida entre productores ansiosos de vender su producto de cualquier manera y, además se ha profundizado la informalidad o ‘venta en negro’ en los mercados.»

Otro factor determinante fue el costo del dinero. El escrito menciona «las elevadísimas tasas de interés bancarias» y señala que: «Cuando la empresa se ve obligada a recurrir al auxilio del sistema financiero, enfrenta tasas que… alcanzan niveles extraordinarios, que en numerosos períodos han superado holgadamente el cien por ciento (100%) anual, incrementando de modo sustancial el costo operativo y financiero de la actividad.»

Esta dinámica financiera se refleja en números alarmantes: las cuotas mensuales de préstamos con los bancos Comafi, BBVA y Provincia pasaron de $68.585.524 en enero de 2025 a $212.603.503 en octubre del mismo año. Ante esto, la firma reconoce que: «a la fecha, la Sociedad no tiene capacidad para repagar los préstamos (capital e intereses) al igual que los planes impositivos y muchas otras obligaciones.»

Puestos de trabajo en peligro

En cuanto a la situación laboral, CPSA confirmó que mantiene una planta activa de 105 empleados, tras haber iniciado un plan de retiros voluntarios. No obstante, advierten con crudeza que: «la crisis ha puesto en riesgo la continuidad de los 105 puestos de trabajo directos.»

La dirección de la empresa admite que se encuentra «agotada la capacidad de repago del capital e intereses de la deuda bancaria, así como del cumplimiento regular de las obligaciones fiscales y comerciales.»

El detonante de la cesación de pagos

Para Canteras Piatti, los últimos meses de 2025 fueron terminales. «Para la actividad que desarrolla CPSA, los últimos sesenta días pueden ser calificados de dramáticos», explican, añadiendo que: «se agotaron los recursos y los bancos que durante la crisis acompañaron —con créditos a tasas inimaginables—, han retirado su apoyo.»

El punto de quiebre ocurrió el 19 de septiembre de 2025, cuando el Banco Comafi exigió cancelar un descubierto de 250 millones de pesos en una semana. Al no poder cumplir, la entidad dio de baja las tarjetas corporativas y debitó cuotas por adelantado. «La imposibilidad de CPSA de cubrir este sobregiro y la cuota debitada compulsivamente, provocó la caída del resto de los acuerdos de otros bancos y de las condiciones de compra con los proveedores críticos», indicaron.

Finalmente, la empresa concluye ante el Juzgado que: «el estado de cesación de pagos no es una situación potencial o futura, sino un estado actual», manifestado por el «incumplimiento de obligaciones financieras, el agotamiento de las fuentes de crédito, la imposibilidad de atender el pago de obligaciones fiscales y la existencia de deudas comerciales por insumos críticos que ponen en riesgo la continuidad de la explotación.»

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Content is protected !!