Adolfo Rocha Campos anunció su retiro
“Tenemos que ser una universidad Rolls Royce”, aseguró el juez Adolfo Rocha Campos durante la charla magistral que ofreció el último martes en la Facultad de Derecho de Azul. Referente de ese ámbito y docente, habló ante alumnos, profesionales y autoridades para celebrar el décimo segundo aniversario del inicio de clases en la unidad académica. Pero la disertación también tuvo tono de despedida. Rocha Campos anunció que se retirará dentro de algunos meses.
“Creo que vamos muy bien en ese aspecto porque
los egresados de Derecho que tenemos en Tribunales han demostrado amplia capacidad”, apuntó luego sobre aquel primer concepto. Habló también del rol de la universidad, de los abogados y de la Justicia y el Derecho en general.
En sus 50 años como abogado “Rocha Campos se ha ganado el respeto de sus colegas jueces y de todos los funcionarios y abogados de la zona”, se destacó en una crónica publicada días atrás por el Diario El Tiempo de Azul. “Quienes admiramos su labor como juez, caracterizada por una conducta intachable y por una vocación por resolver de un modo sencillo y definitivo los conflictos humanos”, lo describieron.
Rocha Campos, “un observador agudo a la realidad”, como lo caracterizan sus colegas, habló sin rodeos de lo que piensa en estos tiempos. “Hace 50 años que soy abogado y dentro de unos meses me retiro como juez. He sido docente en cuatro facultades de la Universidad del Centro. Tengo 75 años, muchas respuestas, muchas preguntas. Más preguntas que respuestas”, definió.
Opinó que en 1961, cuando él se recibió, “las universidades nacionales eran pocas y buenas, mientras que ahora hay cientos y entre ellas las hay buenas, regulares y malas”.
“El problema es sumamente grave porque el sistema educativo argentino está hecho para que todos ingresen y salgan del secundario, todos pueden ingresar y en algunos casos egresar a la universidad de la forma que el producto que saquemos es realmente un peligro”, sostuvo.
El magistrado subrayó que “lo que tenemos que hacer es diferenciar el producto. Tenemos que ser una universidad Rolls Royce. Creo que vamos muy bien en ese aspecto porque los egresados de Derecho que tenemos en Tribunales han demostrado amplia capacidad”.
Con relación a lo que es el abogado dijo que “somos expertos en defensa legal, fundamentalmente patrimonial, y siempre estamos trabajando para otros”. Al respecto, puntualizó también que “la función del abogado penalista es evitar la condena de un inocente”.
“Tengan mucho cuidado cuando ejerzan la profesión de no incurrir en la mala praxis, un monstruo que nosotros hemos creado”, apuntó en otro tramo de la charla.
Aseguró por otro lado que “la Ley de Concursos funciona muy mal” y consideró que “hemos asistido a una progresiva degradación del papel del juez”. A propósito de esto, dijo que “hoy día estamos en una degradación peor, estamos en la degradación del juez preservativo: el concursado se lo coloca, obtiene el goce jurídico correspondiente y después lo tira”.
Se refirió también a la Justicia Penal diciendo que “el fiscal tiene la tarea de condenar al culpable y el defensor tiene que evitar que se condene a un inocente. La sociedad tiene puestas sus esperanzas en el fiscal, si fracasa hay dos opciones: no era culpable o bien no tuvo pruebas suficientes. De las dos formas el culpable se queda afuera, el sistema ha fracasado”.
“El sistema penal es como una caldera. La caldera está para crear presión, para crear energía y tiene una válvula de seguridad que es el defensor”, añadió.
El Dr. Rocha Campos habló además en su clase acerca de la función de la cárcel, analizando que “si es para castigo, cuántas oportunidades le vamos a dar al delincuente”.
“Parecería un contrasentido que en el mundo de lo lícito, las oportunidades que tiene la gente son limitadas, mientras que el mundo de lo ilícito, serían ilimitadas. En algún momento tenemos que decir basta”, enfatizó en una disertación antológica.
“Quienes admiramos su labor como juez, caracterizada por una conducta intachable y por una vocación por resolver de un modo sencillo y definitivo los conflictos humanos”, lo describieron.
Para nada de acuerdo con esta definición. Ha estirado casos que eran de fácil resolusión. Ha hecho favores a "amigos en el ámbito del derecho", en definitiva, un sinverguenza…