Terremoto en Colombia: María Peralta, la decana de Ingeniería, contó cómo vivió el sismo desde Cartagena


El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia este lunes sorprendió en Cartagena a dos olavarrienses: María Peralta, decana de la Facultad de Ingeniería de la UNICEN y la ingeniera Silvia García.

Las profesionales están participando de un proyecto académico con universidades colombianas. El sismo interrumpió la jornada de trabajo, provocó la evacuación preventiva del hotel donde se hospedan y puso en primer plano, para la ingeniera, la importancia de las normas de construcción en zonas sísmicas.

Peralta y García viajaron a Colombia para continuar un proyecto conjunto con grupos de trabajo de la Universidad Autónoma del Caribe y de la Universidad Tecnológica de Bolívar, de Barranquilla y Cartagena. La iniciativa está vinculada con la participación de las mujeres en las carreras de ingeniería y busca conocer cuáles son los factores que favorecen su integración al mundo laboral.

En diálogo con En Línea Noticias, indicó que, “hace pocas semanas nos visitaron nuestras compañeras colombianas en Olavarría para hacer parte del trabajo en territorio de la UNICEN. Y ahora estamos visitando nosotros desde el equipo de UNICEN. Estamos visitando con la ingeniera Silvia García, para seguir trabajando en un proyecto que tiene que ver con las mujeres en carreras de ingeniería y cuáles son los factores que hacen a su integración, a una integración satisfactoria en el mundo laboral”, contó.

El proyecto también contempla el contacto con empresas y organizaciones para conocer la mirada del sector productivo y avanzar en una articulación que permita mejorar la inserción laboral de profesionales de la ingeniería y de otras carreras científico-tecnológicas.

“Nos interesa conocer la opinión de los empresarios, de distintas organizaciones que también convocamos a otras reuniones de trabajo, de manera de poder tener algunos datos de interés para que esa articulación sea satisfactoria e incrementar la inserción laboral de ingenieros e ingenieras”, explicó Peralta.

El equipo llegó a Cartagena el sábado. Este lunes, cuando estaban a punto de comenzar las actividades previstas, el terremoto modificó la agenda.

“En horas muy tempranas de la mañana, en oportunidad que ya estábamos por empezar las actividades, ocurrió el sismo que está ampliamente difundido en los medios”, relató.

Peralta y García se encontraban en la Universidad Tecnológica de Bolívar, alejada del centro de Cartagena, cuando comenzaron a conocer la magnitud de lo ocurrido. Allí no habían percibido el movimiento, pero sí recibieron noticias de lo sucedido en otros puntos de la ciudad y comenzaron las comunicaciones con familiares y contactos desde Argentina.

“Nosotros ya estábamos en la Universidad Tecnológica de Bolívar y ahí no se había percibido ningún movimiento, pero comunicándonos con el hotel, en el cual nos estamos hospedando, que tiene 21 pisos, ahí sí se percibió”, contó.

La diferencia se hizo especialmente visible en la parte superior del edificio. En la azotea, donde hay una pileta, el movimiento del inmueble produjo un efecto que permitió advertir la intensidad de la oscilación.

“Se produjeron las olas propias de la oscilación del edificio de esa altura”, describió.

Ante la posibilidad de réplicas, el edificio fue evacuado y posteriormente revisado para comprobar que no hubiera sufrido daños.

“En un momento hubo una alerta, evacuaron las personas y acataron la alerta que se emitió, porque se preveían réplicas, las réplicas que generalmente ocurren luego de un sismo de la magnitud de este, de 7,4, que no es menor.”

La revisión permitió confirmar que el edificio se encontraba en condiciones.

“Por seguridad, se hizo toda una revisión del edificio para ver si había algún síntoma que permitiera indicar que había sido afectado y no. Por suerte, está todo bien y, en general, no hay daños en edificios en esta ciudad”, señaló.

El terremoto tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y una profundidad de 96 kilómetros. El movimiento fue percibido en amplias zonas de Colombia y generó daños en distintas regiones del país.

Desde su formación como ingeniera, Peralta explicó que la magnitud de los efectos de un sismo no depende solamente de la energía liberada, sino también de las características del terreno por el que se transmite.

“Tenemos una falla entre la placa de Nazca y la placa sudamericana. Como una placa está apoyada en la otra, ejerce cierta presión y, en un momento, se produce un movimiento de una placa sobre la otra. Ese movimiento origina una onda en el suelo, una liberación de energía importante.”

Y agregó: “De acuerdo al suelo en el cual se produzca, esa onda se transmite y llega más lejos, más cerca, y se percibe o no se percibe a cierta distancia según la propagación y el tipo de suelo que atraviesa.”

La experiencia también llevó la conversación hacia uno de los temas centrales de la ingeniería estructural: cómo deben prepararse las construcciones para responder frente a los movimientos sísmicos.

“Desde la ingeniería estructural es importante atender los temas en las zonas sísmicas que están clasificadas, atender las normativas que se han ido actualizando, hay que construir con la calidad que requiere y en el marco normativo que se ha ido perfeccionando», dijo.

Para Peralta, las propias experiencias acumuladas frente a los terremotos permiten mejorar los criterios de diseño. “De acuerdo a los sismos que han ido ocurriendo, se va aprendiendo y se van mejorando las normas de diseño.”

Ese aprendizaje, explicó, puede observarse al comparar el comportamiento de edificios construidos bajo diferentes normativas.

“Cuando se hace el relevamiento posterior, lo que se ve es que los edificios más nuevos que han sido diseñados y construidos de acuerdo a las últimas normas, con los criterios más nuevos de diseño, son los que menos sufren.”

En cambio, los edificios más antiguos pueden presentar una mayor vulnerabilidad.

“Cuando se va para atrás, edificios construidos previamente, se ve que son los que más han sufrido porque los criterios de diseño eran otros y no eran tan adecuados, por lo cual luego se ha cambiado la normativa en los diferentes países.”

La cuestión, entonces, no se limita a construir de acuerdo con las normas actuales. También plantea qué hacer con las estructuras existentes que fueron levantadas bajo criterios anteriores.

“Es un tema que da para hablar bastante porque tiene que ver con qué hacemos con los edificios que no fueron construidos con una norma adecuada de acuerdo a las modificaciones, y que no pase esto, es decir, que los edificios más antiguos están expuestos a riesgos que no deberían estar.”

La jornada de trabajo continuó pese al terremoto. Ese mismo día, Peralta y García visitaron una refinería de Ecopetrol en Cartagena, donde también encontraron un clima marcado por la preocupación y la atención ante la posibilidad de nuevas réplicas.

“Estaban todos muy conmovidos con la novedad del sismo que había ocurrido y, a la vez, en estado de alerta”, relató.

En la planta recibieron indicaciones específicas sobre los protocolos de seguridad que debían seguir ante una eventual emergencia.

“Nos alertaron y nos indicaron cómo serían señales de alerta dentro de la misma planta, por la importancia que tienen los equipos que ahí tienen, y si llega a haber alguna réplica que provoca algún daño en las instalaciones, ellos están preparados para tomar recaudos.”

Las instrucciones incluían también cómo debían actuar durante los traslados dentro de la planta. “Nos iban a llevar en una combi y, si había determinada señal, teníamos que quedarnos dentro de la combi, no podíamos salir. Nos dieron una clase ahí de seguridad acorde a la seguridad que tienen en la planta», graficó.

La situación generó cierta ansiedad entre quienes continuaban con sus actividades mientras se mantenía la alerta. “La verdad, también nos generaba una cierta ansiedad porque están todos atentos a ello”, reconoció.

Por el momento, el grupo continúa con su agenda y espera que no se produzcan nuevas situaciones que alteren el viaje. “Por lo pronto, no ha ocurrido nada de eso, y esperemos que quede ahí, que no pase, que no continúe con algunas otras señales.”

Las actividades continuarán durante el jueves y viernes en Barranquilla, antes del regreso previsto a la Argentina durante el fin de semana.

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