Concurso preventivo: La histórica fabrica de helicópteros de Saladillo busca renegociar deudas por más de 1000 millones de pesos
La empresa, dirigida en la actualidad por los hijos de su histórico dueño, logró que la justicia reconvierta una quiebra en un concurso preventivo.

La histórica fábrica de helicópteros Cicaré Sociedad Anónima logró evitar la quiebra y obtuvo la apertura de un concurso preventivo para intentar reestructurar una deuda que supera los 1.000 millones de pesos.

La decisión fue tomada por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 29, a cargo del juez Alberto Alemán, quien resolvió convertir el proceso de quiebra en concurso preventivo, permitiendo que la empresa continúe operando mientras avanza la negociación con acreedores.
La firma, con epicentro en la ciudad bonaerense de Saladillo, fue fundada por Augusto “Pirincho” Cicaré y actualmente es conducida por sus hijos. La compañía se dedica a la fabricación de helicópteros ultralivianos y modelos de entrenamiento, con reconocimiento dentro de la industria aeronáutica argentina.
Según surge del expediente judicial, la empresa declaró deudas por aproximadamente 1.050 millones de pesos, mientras que sus activos fueron estimados en unos 1.036 millones. Entre esos bienes figuran kits de helicópteros y equipamiento industrial valuado en cientos de millones de pesos.
La delicada situación financiera se profundizó luego de un pedido de quiebra impulsado por el Banco Credicoop por una deuda impaga. De acuerdo con la documentación presentada ante la Justicia, ese pasivo bancario pasó de 9 millones de pesos en agosto de 2023 a cerca de 293 millones en enero de 2026.
En el más reciente el fallo judicial se dejó sin efecto la sentencia de quiebra dictada el 1 de diciembre de 2025 contra la empresa y se declaró formalmente abierto el concurso preventivo.
Actualmente, la compañía mantiene una estructura reducida de 16 trabajadores en relación de dependencia. Además de las obligaciones bancarias, informó deudas laborales cercanas a los 25 millones de pesos y compromisos previsionales y de cargas sociales que superan los 240 millones.

La resolución judicial también fijó el cronograma del proceso concursal. Entre otros puntos, estableció que los acreedores podrán presentar los pedidos de verificación de créditos hasta el 12 de junio de 2026.
Además, el juez dejó sin efecto la interdicción general de salida del país que había sido dictada en el marco de la quiebra, aunque mantuvo restricciones para Juan Manuel Cicaré, presidente de la compañía, quien no podrá viajar al exterior por períodos mayores a 40 días sin autorización judicial.
La actual conducción de la empresa sostuvo ante la Justicia que existe una reactivación del mercado aeronáutico internacional y que ese escenario podría permitir recuperar actividad y equilibrar las cuentas de la firma.