Pensar otras energías por fuera de Vaca Muerta
Transición energética, un desafío tan necesario como impostergable

En pleno auge por el yacimiento de gas y petróleo Vaca Muerta, el ingeniero Gabriel Blanco de la Facultad de Ingeniería de la UNICEN expuso las contradicciones del modelo fósil y, junto a su equipo de investigadores, propuso un esquema de diversificación, producción local y protagonismo territorial.
Blanco es experto en cambio climático y energías renovables, y formuló una nueva mirada sobe la generación de energía durante un encuentro convocado recientemente por el gobierno bonaerense denominado “¿Cuánto futuro cabe en la Provincia?, orientado al diseño de una agenda para el desarrollo con mirada territorial.
El futuro energético no se define solo en laboratorios ni en despachos técnicos. Se construye en espacios de debate donde confluyen decisiones políticas, capacidades productivas y conocimiento científico. En ese cruce, la Facultad de Ingeniería de Olavarría volvió a posicionarse como actor clave en la discusión pública. Durante ese encuentro, otros docentes e investigadores de la FIO expusieron sobre conectividad, logística, recursos hídricos, infraestructura, entre otras.
El ingeniero Gabriel Blanco, integrante del Departamento de Ingeniería Electromecánica y referente del Centro de Tecnologías Ambientales y Energía, participó en las mesas vinculadas a transición energética junto con la ingeniera Daniela Keesler y la licenciada Salomé Laborde.
Allí se presentó un plan provincial que propone diversificar la matriz energética y ampliar el acceso aunque eso no está exento de tensiones, según planteó el profesor e investigador en temas de energía y desarrollo sostenible.

La convocatoria reunió a universidades, cooperativas, sectores industriales y representantes institucionales, con el objetivo de pensar estrategias en áreas centrales para el desarrollo.
En ese marco, la UNICEN fue reconocida como un actor estratégico en la construcción de políticas públicas, en tanto sistema generador de conocimiento y formación de profesionales. Y la participación de la FIO reafirmó ese rol: no solo formar ingenieros sino aportar soluciones y perspectivas en debates estructurales.
Un debate con claroscuros
“La Provincia presentó su plan, que pretende realimentarlo con las discusiones que va a tener en distintas regiones bonaerenses. Hay cuestiones interesantes y positivas, como cierta diversificación en la forma de producir energía y cómo hacer el acceso más universal a la energía, que nosotros trabajamos en eso y apoyamos”, explicó.
Sin embargo, advirtió sobre una contradicción estructural en el enfoque: “Mientras celebraba la expansión de la frontera fósil, hablaba de la necesidad de infraestructuras para el cambio climático. ¿Estás de duelo por lo de Bahía Blanca y celebrás Vaca Muerta, que es parte causante de lo que pasa en Bahía Blanca? La presentación de la Provincia fue con claroscuros”, analizó.
Específicamente, “Vaca Muerta produce gas y petróleo, que producen gases de efecto invernadero, fundamentalmente dióxido de carbono. Y esos gases son los que se acumulan en la atmósfera y generan el calentamiento global. Y eso pasó en Bahía, y pasa todos los días en Argentina y en el mundo vinculado a los cambios en el clima”, explicó Blanco.
La transición
Frente a ese escenario, el experto de la FIO y su equipo llevó una propuesta clara y consistente. “La transición energética no puede reducirse a un cambio de fuentes, sino que debe pensarse como una transformación más profunda del sistema, alrededor de dos ejes: la diversificación y la descentralización. Y eso debe generarse a escalas comunitarias, empoderar a las comunidades”.
Diversificar es usar más recursos energéticos y no solamente gas y petróleo. “Es usar la energía eólica y solar pero a gran escala. A nivel de municipios e industrias o viviendas, esos recursos se pueden empezar a utilizar de manera más profusa. Lo que se llama bioenergía, materias orgánicas que pueden ser de residuos u otras para ampliar la base”, repasó.
“También implica diversificar las tecnologías, los equipos. Para aprovechar la energía solar podés usar paneles fotovoltaicos, calefones solares, y otros. Para la energía eólica se pueden usar diferentes tipos de turbinas. Dentro de las bioenergías, con materia orgánica se pueden generar pellets, combustibles sólidos para después usarlos en calderas o calefactores domiciliarios. Una cantidad de posibilidades”, grafico.
Cuando se habla de descentralización -indicó Blanco- “se trata de que las comunidades locales, los municipios, puedan tener la posibilidad de gestionar y producir la energía. Sin que se pierda la mirada de Estado Nacional por las redes eléctricas, la idea es que cada región pueden ser capaz de producir una parte de la energía, de gestionar la distribución, cosa que hoy no ocurre”, detalló.
“Para que esto ocurra tiene que estar, por ejemplo, en la agenda del Municipio, y hoy no está”, subrayó el ingeniero. “Por ejemplo Olavarría compra el gas, compra la energía, y si aumenta la tarifa hay que pagarla. Eso es lo que hay que revisar, porque sale mucho dinero de la ciudad para comprar energía, o los combustibles para los vehículos. Si se produjera una parte de toda la energía, parte de los recursos que hoy se van de la ciudad quedarían para generar actividad económica”, amplió.
Esta mirada pone en el centro a los territorios y recupera el rol histórico de actores locales como las cooperativas eléctricas. “Volver a instalar la agenda energética en la política local. Las cooperativas y las comunidades, las ciudades podían generar parte de su energía, eso que hoy desapareció”, sostuvo.
Hay ventajas comparativas
El planteo también incorpora una dimensión estratégica: la necesidad de desarrollar tecnología propia y fortalecer cadenas de valor locales. “Si esa transición hacia las renovables se hace basada en turbinas que vienen de Alemania o en paneles que vienen de China, queda renga esa transición. La dependencia tecnológica es gigantesca cuando el país está en condiciones de generarse su propio desarrollo”.
En ese sentido, advirtió que la Provincia cuenta con condiciones favorables para avanzar hacia un modelo más diversificado. “Tiene estos parques industriales por toda la Provincia que podrían empezar a dedicarse a eso, tiene universidades, tiene un montón de posibilidades. No es sencillo, pero si hay voluntad política, el potencial está”, afirmó.
La participación de la FIO en este tipo de espacios se inscribe en una política institucional que articula docencia, investigación y transferencia con las necesidades del territorio. El objetivo no es solo interpretar la realidad, sino intervenir en ella con propuestas concretas que promuevan desarrollo, empleo e integración regional.
Con sello bonaerense
Esa discusión resulta impostergable en medio de un escenario global marcado por la guerra que enfrenta a Israel y Estados Unidos con Irán y por la volatilidad de los mercados fósiles; y ahí es donde la advertencia de Blanco cobra mayor relevancia: depender de hidrocarburos es profundizar la vulnerabilidad.
Por su lado, el fallo favorable a la Argentina en el caso YPF, con celebración y críticas cruzadas entre los gobiernos nacional y provincial, podría leerse como una victoria jurídica y económica pero también como una advertencia ambiental. La disputa por los hidrocarburos revela la persistencia de un modelo fósil que condiciona la soberanía y expone al país a los impactos del cambio climático. Tal como señala el Ing. Gabriel Blanco, apostar por recursos renovables y ciencia propia abriría la posibilidad de una soberanía tecnológica real.

Por eso, desde la FIO asegura que el verdadero desafío es transformar los avances coyunturales en políticas de Estado que dejen atrás la dependencia fósil y construyan un futuro sustentable con sello bonaerense. En ese contexto, la universidad pública es determinante: no solo forma profesionales sino que produce el pensamiento crítico y la validación técnica necesaria para que la Provincia deje de ser un jugador pasivo en el mercado global de energía y confíe en su propia ciencia para iluminar el futuro, con la FIO como eslabón clave.