Viajar al exterior sin cambiar el chip ya es posible para todos

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El año pasado, casi 12 millones de argentinos viajaron al exterior, según datos del INDEC, un 42% más que en 2024 y el mayor volumen de turismo emisivo en una década. Viajar se volvió más accesible para muchos, pero una vez en destino aparece siempre la misma pregunta: ¿cómo me conecto sin gastar una fortuna?
La respuesta que cada vez más viajeros están adoptando es la eSIM. Una tecnología que, aunque existe hace varios años, recién ahora llega a la mayoría de los bolsillos y que cambia bastante la experiencia de estar conectado lejos de casa.
Qué es una eSIM y por qué los viajeros la están adoptando
Una eSIM es un chip integrado directamente en el teléfono, sin tarjeta física. Se activa escaneando un código QR o desde una app, en minutos, sin necesidad de ir a ningún local ni hacer fila. Es compatible con la mayoría de los dispositivos lanzados desde 2018 (iPhone XS en adelante, Samsung Galaxy S20+, Motorola Edge y muchos otros).
Lo que resulta especialmente práctico es que permite tener dos líneas activas al mismo tiempo. Tu número argentino sigue funcionando para WhatsApp y llamadas locales, mientras la eSIM maneja los datos en el país de destino. Y sin el riesgo de perder o dañar el chip físico, algo que cualquiera que haya viajado con conexión prepaga sabe que no es tan raro.
Cuánto se ahorra frente al roaming tradicional en destinos lejanos
Acá es donde la diferencia se vuelve concreta. El roaming internacional de las operadoras argentinas en destinos como Japón, Tailandia o Europa puede superar los USD 15 por día solo en datos. Para un viaje de diez días, eso equivale a una cuenta que muchas veces supera el presupuesto de alojamiento de varios días.
Con una eSIM prepaga, ese mismo período en Asia suele costar entre USD 10 y USD 25 en total. Para quienes planifican un destino de larga distancia, comparar antes de salir opciones como la mejor eSIM para Japón de ZenSim puede representar un ahorro importante frente a contratar en el aeropuerto o activar el roaming del operador local. Y el INDEC registra que los argentinos que viajaron al exterior en 2025 gastaron un promedio de USD 96,7 por día, cualquier optimización en costos fijos ayuda a que ese dinero rinda más en lo que importa.
Vale aclarar que no todos los destinos tienen los mismos planes disponibles, y conviene revisar las condiciones de cobertura (velocidad, límites de datos) antes de contratar.
Pensándolo de otra manera, activar una eSIM antes de viajar es como llevar el equipaje listo desde casa: evitás el caos del aeropuerto y salís directo a disfrutar. Quienes ya viajaron con esta tecnología difícilmente vuelven al chip físico de una sola línea.
Cómo activar una eSIM antes de subir al avión
El proceso completo se hace desde el celular. Se elige el plan por país o región en el sitio del proveedor, se paga online y se escanea un código QR desde los ajustes del teléfono. La mayoría de las activaciones tarda menos de cinco minutos.
Una opción práctica es programar la activación para que comience justo al aterrizar, sin consumir datos durante el vuelo. Así llegás a destino con conexión lista, sin buscar un local de telefonía ni depender del wifi del hotel para buscar información. Antes de contratar, conviene verificar la compatibilidad: en iOS se revisa en Configuración > General > Información; en Android en Ajustes > Acerca del teléfono. En la mayoría de los casos no se requiere desbloqueo de operadora, aunque siempre vale confirmarlo con tu proveedor argentino antes de salir.
La conectividad dejó de ser ese gasto fijo inevitable que se suma al presupuesto de viaje. Verificar si tu teléfono es compatible y cotizar una eSIM para tu próximo destino son dos pasos simples que pueden cambiar bastante la experiencia (y el gasto). Igual que con los viajes con PAMI que incluyen traslados y cobertura médica, la clave siempre está en informarse antes de salir.