Los cubiertos de Colonia Nievas, la supuesta pistola de Hitler y el fallo que condenó a la Provincia
Un robo denunciado en una quinta rural derivó en un allanamiento en Azul, el secuestro de una colección de armas y la desaparición de una Luger calibre .45. La Justicia rechazó un reclamo de USD 42 millones por la pieza que Juan Pablo Ruppel vinculaba con Adolf Hitler, pero responsabilizó al Estado bonaerense por no devolver un arma que estaba bajo custodia policial.

Por la redacción de En Línea Noticias – Juan Pablo Ruppel (Archivo Diario El Tiempo)
La historia parece salida de un guion cinematográfico, pero quedó registrada en un extenso expediente judicial que atravesó a Olavarría y Azul. Comenzó con la denuncia por el robo de unos cubiertos y terminó con una condena contra la Provincia de Buenos Aires por la desaparición de una pieza de colección que nunca volvió a manos de su dueño.
En la primera instancia, y sujeto a apelaciones, este martes el Juzgado Contencioso Admnistrativo N° 1 de Azul a cargo del doctor Pablo Gabriel Quaranta dictó sentencia en una causa iniciada por Juan Pablo Ruppel contra el Estado bonaerense.
El robo en Colonia Nievas y el allanamiento que cambió la historia
Todo comenzó el 6 de julio de 2015, cuando Walter Javier Kuitert denunció en la Subcomisaría de Hinojo el ingreso de desconocidos a su propiedad rural “Lo de la Oma”, ubicada en Colonia Nievas.
Según consta en la investigación, los delincuentes habían roto una puerta de madera y sustraído distintos elementos: una garrafa de 10 kilos, reguladores de gas, platos, tenedores, cuchillos, cucharas, vasos, alimentos, ropa de cama, herramientas y cables eléctricos, entre otros objetos.
En su denuncia, Kuitert manifestó sospechas sobre Juan Pablo Ruppel, conocido como “Pato”, un vecino de Azul, y la investigación avanzó con declaraciones testimoniales y distintas medidas judiciales.
Meses después, a partir de las actuaciones reunidas en la causa, la Justicia autorizó un allanamiento en el domicilio y taller de Ruppel, ubicado en la ciudad de Azul.
El procedimiento se realizó el 17 de junio de 2016. El objetivo era encontrar elementos vinculados con el robo denunciado en Colonia Nievas, pero los objetos buscados no aparecieron.
Sin embargo, durante el registro del taller los efectivos encontraron algo inesperado: una colección de armas antiguas.
El acta del procedimiento dejó constancia del secuestro de doce armas de fuego, entre ellas pistolas Mauser, Walther y distintas armas tipo Luger.
La causa por tenencia de armas y el sobreseimiento
Tras el allanamiento se inició una investigación contra Ruppel por presunta tenencia ilegal de armas de fuego.
Durante el proceso, el comerciante presentó documentación que acreditaba su condición de legítimo usuario y las autorizaciones correspondientes emitidas por el entonces RENAR.
La pericia balística y los informes oficiales permitieron determinar la situación registral de las armas y finalmente la Justicia dictó el sobreseimiento total de Ruppel.
La causa penal quedó archivada y se ordenó la devolución de los elementos secuestrados.
La pistola que desapareció
Cuando Ruppel concurrió a retirar su colección, denunció que la devolución estaba incompleta.
Habían sido restituidas once armas, pero faltaba una pieza: una Parabellum Luger calibre .45 ACP, serie 05, además de cargadores y accesorios.
Según relató durante el expediente, se trataba de una pieza de enorme valor histórico y aseguró que había llegado a sus manos a través de familiares vinculados con antiguos integrantes de las SS, afirmando que había pertenecido a Adolf Hitler.
Ese vínculo histórico, sin embargo, no pudo ser acreditado judicialmente mediante documentación o pruebas periciales.
Pero para la Justicia hubo otro punto que sí quedó demostrado: el arma había sido secuestrada durante el allanamiento y no fue restituida por el Estado.
La búsqueda internacional y la investigación contra policías
La desaparición del arma bajo custodia oficial generó una causa penal contra efectivos policiales por los delitos de hurto e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
En esa investigación se analizó el procedimiento realizado durante el allanamiento, la forma en que fueron retiradas las armas y la cadena de custodia de los elementos secuestrados.
Según la acusación fiscal, la pistola Parabellum Luger habría sido retirada del domicilio junto con las demás armas dentro de una caja, pero posteriormente no apareció al momento de la devolución.
Además, se cuestionó que no se hubieran cumplido correctamente los mecanismos de identificación y resguardo individual de cada pieza secuestrada.
Incluso se solicitó una búsqueda internacional a través de Interpol para intentar localizar el arma desaparecida.
El fallo: el allanamiento fue válido, pero la Provincia debe responder
Al resolver el reclamo civil, el juez diferenció dos situaciones.
Por un lado, rechazó cualquier indemnización vinculada al allanamiento y a la investigación inicial. Consideró que el procedimiento había sido ordenado por la Justicia y que las molestias derivadas de una investigación penal forman parte de las cargas públicas que deben soportar los ciudadanos.
El fallo sostuvo: “Los inconvenientes, molestias o la posterior demostración de inocencia del ciudadano imputado constituyen cargas públicas inevitables que los particulares deben soportar en aras del correcto funcionamiento de la administración de justicia”.
Pero la resolución fue contundente respecto de la desaparición del arma.
El magistrado consideró que existió una falta de servicio objetiva por parte del Estado provincial, ya que la Policía tenía bajo su responsabilidad la custodia de los bienes secuestrados.
En ese sentido, señaló: “Ingresadas doce piezas de fuego bajo la exclusiva tutela, contralor y custodia de los órganos del Estado, la imposibilidad de restituir la totalidad de los efectos al sobreseído configura una incuestionable falta de servicio objetiva”.
Rechazaron los USD 42 millones, pero habrá indemnización
Ruppel había reclamado una suma extraordinaria: 42 millones de dólares por la pistola y otros $10 millones en concepto de daños y perjuicios.
La Justicia rechazó esa valuación porque no pudo comprobarse que el arma tuviera efectivamente el vínculo histórico con Hitler ni que alcanzara el valor económico planteado en la demanda.
Sin embargo, al considerar que la pieza desapareció mientras estaba bajo custodia estatal, estableció un mecanismo para determinar la reparación económica.
En la etapa de ejecución de sentencia, un perito oficial deberá tasar las armas que fueron restituidas y determinar cuál era la de mayor valor de mercado. Ese monto será tomado como referencia para calcular la indemnización por la pieza faltante.
Además, el tribunal reconoció un resarcimiento por daño moral de USD 10.000 para Juan Pablo Ruppel y USD 5.000 para su esposa, Marcela Gayoso. Los montos deberán convertirse a pesos al tipo de cambio oficial vendedor del Banco Nación al momento del pago, más los intereses correspondientes.
Una denuncia por el robo de unos cubiertos en Colonia Nievas terminó convirtiéndose en uno de los expedientes más singulares de la región: una historia donde la Justicia no pudo confirmar el mito alrededor de una supuesta pistola nazi, pero sí determinó que el Estado debía responder por un arma que desapareció mientras estaba bajo su custodia.
