Lucy Iguerategui en CoNverSo: El origen de Macondo, el legado de Marta Ferro y el dolor de lo «irreversible»


En el episodio N° 43 del ciclo CoNverSo, Lucy Iguerategui repasó la historia de Macondo Mutual de Arte, rescatando los nombres propios que permitieron el nacimiento del espacio y reflexionando sobre el impacto emocional que significó perder la sede física tras la pandemia.

Un origen entre la crisis y la solidaridad

Lucy recordó que Macondo se gestó en el convulsionado escenario del 2001, poco después de que ella y Julio Benítez fueran desvinculados de la estructura municipal. En ese momento de incertidumbre, la figura de Marta Ferro fue determinante. «Haber conocido a Marta es algo maravilloso que nos regaló la vida», afirmó Lucy, describiéndola como la titiritera y «ser maravilloso» que impulsó la creación de un grupo de títeres en la ciudad.

Para encontrar un lugar donde funcionar, fueron fundamentales Claudia Rafael y Silvana Melo, quienes estaban en contacto con la Casa del Adolescente en Buenos Aires y ayudaron a gestionar las primeras becas. «Empezamos a laburar y después pedimos las becas; Macondo nació como un proyecto de espacio cultural gratuito», recordó la actriz.

La llegada al Radio Club también tuvo nombres propios: Mabel Chingotto, secretaria de la institución, fue el nexo para que Enrique Díaz y la comisión de aquel entonces les cedieran el lugar. «Nos dijeron: ‘acomódense, cuando empiecen a tener con qué, paguen la luz y el gas’. Haría falta mucha gente así en estas épocas», destacó Iguerategui sobre aquel gesto que les dio un hogar por años.

«Fue demoledor»: El fin de la sede física

El contraste entre aquel nacimiento solidario y el cierre del espacio físico marcó un punto de quiebre en la charla. Lucy relató que, tras el carnaval de 2019, cumplieron con el brindis ritual en la sede sin sospechar que la pandemia les impediría volver.

«Lo de Macondo fue demoledor», sentenció al recordar el momento en que la nueva comisión del Radio Club les pidió el lugar para un proyecto de construcción. El regreso al espacio no fue para crear, sino para desarmar: «Hicimos un video del desarme, es muy doloroso».

La filosofía de lo «Irreversible»

Fiel a su estilo de ponerle palabras a la realidad para poder procesarla, Lucy explicó cómo enfrentó ese duelo. «Acuñé un término: lo que es irreversible es irreversible. No podés hacer nada, te tenés que ir. Pero ponerle un nombre te ayuda a definirte y a ver cómo seguís», reflexionó.

A pesar de haber perdido las paredes que consiguieron gracias al empuje de Ferro, Rafael, Melo y los Chingotto.

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