Tandil: irá a juicio el acusado de provocar la muerte de un estudiante de Ingeniería de Olavarría


La Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Azul confirmó la elevación a juicio de la causa contra Ignacio Clemente, acusado por el choque ocurrido en julio de 2025 sobre la Ruta Nacional 226 en el que murió Iván González, un joven de 21 años que estudiaba Ingeniería Industrial en Olavarría.

Los jueces rechazaron el planteo de la defensa, que había pedido el sobreseimiento o una modificación de la calificación legal.

La resolución fue dictada este jueves 17 de septiembre por la Cámara Penal de Azul, que confirmó la decisión adoptada el 20 de agosto por el Juzgado de Garantías N° 1 de Tandil, a cargo de Jorge Alberto Moragas.

De esta manera, Clemente deberá afrontar un juicio por homicidio culposo, lesiones graves culposas y lesiones leves culposas, agravados por la conducción imprudente, la presencia de alcohol en sangre y el exceso de velocidad.

El hecho ocurrió durante la madrugada del 20 de julio de 2025, sobre la Ruta Nacional 226. Según la hipótesis que la Cámara consideró suficientemente acreditada para esta etapa del proceso, Clemente circulaba al mando de una Ford Ranger en dirección Azul-Tandil cuando ingresó al carril contrario y terminó chocando de frente contra una Volkswagen Saveiro en la que viajaban Iván González y Jeremías Aguilar. González murió como consecuencia del impacto, mientras que Aguilar sufrió lesiones en el rostro que fueron consideradas graves por las secuelas permanentes.

La acusación sostiene que Clemente circulaba a una velocidad de al menos 100 kilómetros por hora y que tenía 1,185 gramos de alcohol por litro de sangre. A su vez, la Cámara tuvo en cuenta que la camioneta habría recorrido aproximadamente 450 metros por el carril contrario antes de producirse la colisión.

Qué dijo la Cámara

La defensa había cuestionado prácticamente todos los aspectos centrales de la investigación. Entre otros planteos, sostuvo que los testigos no habían observado de manera completa la mecánica del choque, planteó como hipótesis alternativa que la Saveiro pudo haber cambiado de carril y cuestionó las conclusiones sobre la velocidad de los vehículos.

También puso en duda el análisis de alcoholemia, tanto por el método utilizado como por la conservación de la muestra, y cuestionó que las lesiones sufridas por Aguilar fueran consideradas graves debido a la deformación permanente del rostro.

Los jueces rechazaron esos argumentos y remarcaron que en esta etapa del proceso no se exige el mismo grado de certeza que para dictar una condena, sino que debe existir una probabilidad suficiente sobre la existencia del delito y la participación del acusado.

En ese sentido, la Cámara sostuvo que las dudas planteadas por la defensa deberán ser discutidas y eventualmente despejadas durante el juicio oral. Para los magistrados, las pruebas reunidas hasta el momento superan el estándar necesario para que el caso avance hacia esa instancia.

Uno de los principales elementos considerados fueron los testimonios de personas que observaron la circulación de la Ranger antes del choque. Daiana Jaqueline Madurga declaró que una camioneta roja ingresó a la ruta a gran velocidad desde un camino lateral y permaneció durante aproximadamente 450 metros en el carril contrario, realizando además movimientos que la llevaron a desplazarse hacia la banquina.

Otro testigo, Martino Ferrero, describió haber observado una luz intensa y luego una camioneta que circulaba rápidamente por el carril contrario, antes de escuchar el impacto.

También fue valorado el relato de Jeremías Aguilar, quien viajaba junto a González en la Saveiro. Según su declaración, un vehículo que circulaba delante de ellos se desplazó hacia la banquina y, casi inmediatamente después, observó una luz intensa. González realizó una maniobra para intentar evitar el impacto, pero finalmente se produjo la colisión frontal.

La Cámara también analizó las pericias accidentológicas incorporadas a la investigación y consideró que la hipótesis planteada por la defensa —según la cual la Saveiro pudo haber ingresado al carril por el que circulaba la Ranger— no encontraba respaldo suficiente frente al conjunto de las evidencias reunidas.

El alcohol en sangre, otro de los puntos cuestionados

La defensa también había objetado el resultado de alcoholemia de Clemente y cuestionado el procedimiento utilizado para determinar la presencia de alcohol.

Los jueces señalaron que el análisis fue realizado mediante el método de microdifusión en cámara de Conway y que la muestra había mantenido su correspondiente cadena de custodia. También destacaron que el estudio fue realizado por un laboratorio forense con experiencia y mediante un procedimiento que consideraron científicamente validado.

Para la Cámara, los cuestionamientos de la defensa no alcanzaban, en esta instancia, para descartar el resultado incorporado a la causa.

Los magistrados recordaron además que cuestiones de esta naturaleza podrán ser debatidas con mayor amplitud durante el juicio, donde las partes tendrán la posibilidad de producir y confrontar la prueba.

Una causa que ahora deberá llegar al juicio

La Cámara concluyó que existe probabilidad suficiente para mantener la acusación y avanzar hacia el juicio oral, sin que ello implique una declaración de culpabilidad definitiva.

En consecuencia, los jueces Gustavo Agustín Echevarría, Carlos Paulino Pagliere y Damián Pedro Cini resolvieron rechazar el recurso presentado por la defensa de Clemente y confirmar la resolución del Juzgado de Garantías de Tandil que había rechazado el sobreseimiento, mantenido la calificación legal y dispuesto la elevación de la causa a juicio.

Así, el proceso continuará por el choque en el que murió Iván González, estudiante de Ingeniería Industrial en Olavarría, y por las lesiones sufridas por quienes resultaron afectados en el siniestro.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Content is protected !!