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Panorama político bonaerense: Una semana de manesmanía

La irrupción de Manes y la posibilidad de que la UCR cambie su estatus en JpC. El desafío a la estrategia de Rodríguez Larreta y la oferta a sumarse a Macri, la CC y Monzó. En el FdT, prima otra lógica: El plebiscito de gestión y el temor por la primera sección.


Por Andrés Lavaselli

El inesperado sí que dio Facundo Manes a la oferta para ser primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires es la jugada política de la semana en la Provincia. Permite imaginar un reequilibrio del poder interno en Juntos por el Cambio, con el radicalismo asumiendo un mayor protagonismo. Y a la vez, tiene un impacto potencial notable en la dura interna de PRO, donde enciende una luz de alarma en el proyecto de Horacio Rodríguez Larreta.

Cuentan los allegados al neurocirujano, un radical sin afiliación formal, que Manes creía que Argentina está al borde de repetir una crisis tipo 2001 y que por eso no quería saber nada con ser candidato. Pero hace 10 días, una charla de horas donde tuvo voz su hermano Gastón y un grupo de dirigentes entre los que estaba Maximiliano Abad, lo hizo cambiar de idea. No tanto sobre el diagnóstico del país, sino sobre su abstencionismo electoral: Ya dio el sí, aunque aún no se hizo oficial.

Manes se bajó de una candidatura idéntica que muchos daban por hecha en 2017. Pero ahora nadie cree que eso se repita. En todo caso, mientras esperan el sí público, que despeje las últimas reticencias, en la UCR se entusiasman: El alto nivel de conocimiento del neurocientífico y su aceptación en capas medias que descreen de la política tradicional lo transforman en el candidato que hace tiempo buscaban. Una primera constatación del impacto de su desembarco que es galvanizó las diferencias al interior del partido: Salvo Gustavo Posse, todo el radicalismo –oficialismo y oposición- lo apoya, Martín Lousteau incluido.

Pero el efecto político más importante tal vez se esté dando en PRO. La irrupción del neurocirujano es un desafío serio y no previsto para la candidatura bonaerense de Diego Santilli. Una primera cuestión es: ¿Quién ganaría una interna entre ambos? Otra, derivada: ¿Cómo impactaría un resultado negativo de Santilli en la disputa estratégica de Larreta contra Mauricio Macri? Una pista: Tras el anuncio, María Eugenia Vidal le recriminó a Abad la jugada, en un llamado desde Estados Unidos en el que se mostró, parece, muy enojada. 

Por los mismos motivos, en el polo opuesto del poder PRO ven con bueno ojos a Manes. Así lo hizo saber Jorge Macri a la conducción radical. La incógnita es si habló solo por él o si también expresó la opinión de Mauricio, su primo. Como fuere, Jorge se dio el gusto de irrumpir el viernes, sin estar invitado, el en una reunión que Larreta mantenía con intendentes en Olavarría. Reiteró su desafío: No hay nada que justifique que un no bonaerense –Santilli cambió su domicilio a PBA hace unas semanas- sea candidato en Provincia. Dijo además que la PASO con dos listas PRO debe evitarse, sobre todo porque podría complicar a los alcaldes.

Podría ser un intento por bajar la espuma PRO, pero el radicalismo aprovechó para subir la apuesta. Le propuso a Macri un acuerdo con la lista de Manes. Carrió también ve con bueno ojos al científico. O al menos no lo veta. Un comunicado de JpC bonaerense firmado horas antes por Jorge Macri, Abad y el senador Lilito Andrés De Leo dio marco a esa idea de lista integrada. También puso su firma Joaquín De La Torre, pero con el peronismo federal hay más resquemores. Muchos dicen que los lugares en una lista que irían para Pichetto –y ya que estamos para José Luis Espert- debería “pagarlos” PRO con fichas propias. No es el caso de Emilio Monzó: También fue peronista por el cambio pero lo invitaron a participar, con cena post anuncio de Manes incluida.

Otra lógica

Una vieja –y conocida- anomalía argentina, tal vez específicamente bonaerense, explica el estado de debate del otro lado de la grieta. Las elecciones de medio término son legislativas en lo formal, pero siempre se convierten en otra cosa: en un plebiscito sobre las gestiones en curso. Por eso, el oficialismo está concentrado en defender lo hecho. Ese va a ser el tono en los próximos días, hasta que la mesa de los lunes termine de definir la estrategia.

No es que no haya danza de nombres allí. Pero que aparezca algún alivio económico sobre el que trabajar, sobre todo a la clase media, es por ahora la necesidad electoal principal del FdT. Uno que insiste mucho es Sergio Massa, asesorado siempre por el barcelonés Antoni Gutiérrez-Rubí. Parece que hay un anuncio sobre empleo y planes sociales en puerta.

Un dato que acercaron intendentes y consultores desde la primera sección –norte del Conurbano, distritos de mejor posición social relativa que los del bastión kirchnerista de la tercera- es muy comentado: Cristina Fernández no está midiendo bien allí. Para Kicillof la novedad tiene una resonancia doble: Un mal resultado allí pone en riesgo serio su estrategia para equilibrar la mayoría amarilla en el Senado.

El cierre de listas traerá un desafío adicional al oficialismo: Integrar a todos los sectores para confirmar su condición de frente electoral amplio. No es una cuestión menor, la Marca FdT es todavía un activo electoral en sí mismo, dicen varios consultores. (DIB)

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