El BAPRO alertó que la economía no encontró un piso y que dos millones de personas cayeron en mora
Se trata de un informe publicado en las últimas horas.

De la redacción de En Línea Noticias
La economía argentina atraviesa una nueva etapa de deterioro marcada por la caída de los ingresos, la pérdida de puestos de trabajo registrados, la retracción del crédito y un crecimiento de la morosidad. Así lo afirmó el Banco Provincia en su informe Semana Económica Nº 937, donde sostuvo que las condiciones de la economía real empeoraron durante el último semestre y que el escenario actual es más complejo que el observado durante buena parte de 2025.
“Podemos afirmar que 2026 no es 2025: en materia de economía real es peor”, concluyó la entidad al analizar la evolución de la actividad económica, el empleo, los salarios, el crédito y la producción industrial durante los últimos meses.
El trabajo describe una economía que atravesó distintas etapas en los últimos dos años y medio. Tras la fuerte caída registrada durante el inicio de 2024, se produjo una recuperación que se extendió hasta febrero de 2025. Sin embargo, luego llegó un período de estancamiento entre marzo y noviembre del año pasado y, desde diciembre, comenzó una nueva fase caracterizada por oscilaciones y una tendencia descendente.
Según el análisis, los datos disponibles muestran que la actividad volvió a debilitarse durante abril. La producción industrial cayó 2%, la construcción retrocedió 4%, las ventas minoristas mostraron una baja y también descendieron los indicadores de confianza de consumidores y del propio Gobierno.
Aunque algunos datos de mayo reflejaron cierta recuperación en sectores puntuales, el Banco Provincia sostuvo que el panorama general continúa siendo preocupante y que predominan las señales negativas sobre las positivas.
Menos ingresos y menor poder de compra
Uno de los ejes centrales del informe es la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos.
De acuerdo con los datos relevados, el salario real de los trabajadores privados registrados cayó de manera ininterrumpida entre agosto de 2025 y marzo de 2026, acumulando una pérdida del 5%. En el caso de los trabajadores públicos, la caída alcanzó el 4,5%.
El deterioro también alcanzó a los jubilados. Según las estimaciones del Banco Provincia, la jubilación mínima perdió más de 2% entre el último trimestre de 2025 y el primero de este año, mientras que entre abril y junio habría registrado una nueva reducción.
“La pérdida de poder adquisitivo generalizada es el primer factor que explica que 2026 sea peor que 2025”, señaló el informe.
La entidad sostuvo que la combinación de menores ingresos y mayor incertidumbre afecta directamente la capacidad de consumo de las familias y termina repercutiendo sobre el conjunto de la actividad económica.
Se destruyeron 120 mil empleos asalariados
El deterioro del mercado laboral aparece como otro de los factores que explican el enfriamiento de la economía.
El informe indicó que entre el primer trimestre de 2025 y el mismo período de 2026 se perdieron 120.000 puestos de trabajo asalariados registrados. De ese total, 100.000 correspondieron al sector privado y otros 20.000 al sector público.
Si bien durante el mismo período se incorporaron unas 85.000 personas al régimen de monotributo, la entidad remarcó que el saldo global continuó siendo negativo.
Para los autores del trabajo, la pérdida de empleo registrado tuvo un impacto directo sobre la demanda interna, ya que redujo la masa salarial disponible para el consumo y profundizó el debilitamiento del mercado doméstico.
El crédito se retrajo y creció la morosidad
El capítulo dedicado al sistema financiero aporta uno de los datos más impactantes del informe.
Durante los primeros cinco meses del año el crédito en pesos cayó de manera consecutiva, acumulando una retracción del 4,5%. La baja alcanzó tanto a las familias como a las empresas.
Según el Banco Provincia, el financiamiento a familias cayó 6,5%, mientras que el destinado a empresas retrocedió 4,5%.
Entre las causas mencionadas aparecen el aumento de la irregularidad en los préstamos, los cambios regulatorios implementados durante 2025, la volatilidad inflacionaria y la creciente competencia de títulos públicos que ofrecen rendimientos atractivos para las entidades financieras.
La consecuencia más visible de este proceso aparece reflejada en los niveles de mora.
De acuerdo con el informe, en julio de 2025 existían 4,8 millones de personas con créditos en situación irregular. En marzo de este año la cifra llegó a 6,8 millones.
En otras palabras, dos millones de personas ingresaron en situación de mora durante apenas ocho meses.
“Aunque esto es una consecuencia de la pérdida de ingresos, entre otras cosas, más que una causa inmediata sirve para reforzar la tesis: el escenario real de la primera mitad de 2026 es peor que el del año pasado”, sostuvo la entidad.
El dato es especialmente significativo porque refleja el impacto de la desaceleración económica sobre los hogares y porque anticipa nuevas dificultades para el acceso al financiamiento.
Industria en caída y mayor competencia de las importaciones
El informe también dedica un apartado a la situación de la oferta y, particularmente, al desempeño de la industria.
Según los datos analizados, la producción industrial cayó 2,1% durante el primer cuatrimestre de 2026 en comparación con igual período del año anterior.
Además, 12 de las 16 ramas industriales relevadas registraron retrocesos.
El Banco Provincia vinculó este resultado con dos fenómenos que considera determinantes: la apreciación cambiaria y la flexibilización de las importaciones.
Mientras las compras externas de insumos productivos se redujeron 11%, las importaciones de bienes finales aumentaron 8%.
“La sustitución de producción local por importada explica por qué la industria arroja estos resultados”, indicó el documento.
La entidad sostuvo que este fenómeno afecta especialmente a las actividades orientadas al mercado interno y contribuye a profundizar las dificultades que ya enfrentan distintos sectores productivos.
En contraste, algunas ramas vinculadas a las exportaciones mostraron mejores resultados. Entre ellas aparecen la actividad agropecuaria, que registró un crecimiento interanual del 17,5%, y el sector de minas y canteras, que avanzó 12,5%.
Sin embargo, el informe aclara que esos desempeños ayudan a sostener los indicadores agregados de actividad, aunque no alcanzan para compensar el deterioro del mercado interno.
“No encontró un piso todavía”
La principal conclusión del trabajo es que la economía doméstica continúa mostrando señales de fragilidad y que aún no aparecen indicios claros de recuperación sostenida.
“Los rubros que producen para el mercado externo atenúan la caída estadística a nivel agregado, pero no matizan la contracción del mercado interno”, sostuvo el Banco Provincia.
Y agregó: “En un contexto de menos ingresos, menos crédito y menos trabajo, el deterioro de las ramas asociadas a la economía doméstica no encontró un piso todavía”.
Según la entidad, la evolución de los próximos meses dependerá de la aparición de factores que impulsen la oferta o la demanda. De lo contrario, advirtió, el proceso de deterioro de la economía real podría profundizarse.
