Panorama político: Los cambios trascendentes que debate la política bonaerense mientras todos miran para otro lado
El sistema de reglas para el reparto del poder, bajo análisis. ¿Cómo podría ser el cronograma electoral 2027? Los intereses de peronistas, radicales y libertarios.
Por Andrés Lavaselli
Lejos del foco de una agenda pública que, en medio del tórrido verano 2026, fluctúa entre el horror repetido de los incendios en la Patagonia y los tambores de guerra que se baten a nivel global, la política bonaerense analiza cambios sustanciales al sistema de reglas para el reparto de poder, que podrían ser centrales en el futuro cercano. No hay nada definido, aun se trata de discusiones y tanteos exploratorios ultra reservados en las mesas de arena partidarias, pero que implican a las tres fuerzas principales.

El radicalismo es uno de los sectores importantes que podría, en cierto modo, abrir una seguidilla de redefiniciones. El partido tiene su interna irresuelta desde la elección del año pasado y funciona con un esquema institucional provisorio que, según lo estipulado en octubre pasado, se renovaría en septiembre, cuando se elegirían nuevas autoridades del Comité Provincia, su órgano de gobierno. Esa nueva conducción recién estaría operativa en noviembre, ya con el año político prácticamente agotado.
Pero es justamente ese cronograma el que está bajo análisis: en los dos sectores más relevantes de la vida radical actual, el alineado con el senador Maximiliamo Abad y el que responde a Martín Lousteau, que retomaron el diálogo político luego de una dura pelea, voces importantes creen que todo debe adelantarse. Hablan de activar las discusiones en febrero, con vistas a realizar comicios entes del mundial de fútbol. Nadie confirma fechas, pero estarían pensando en el mes de mayo.
Los radicales quieren definir antes su nueva conducción porque eso implica ordenar mejor a su tropa parlamentaria y avanzar en una instalación pública más ordenada, que no se centre en sus disputas de entrecasa sino en el diálogo con la ciudadanía sobre sus problemas de todos los días. Pero hay otra razón, poderosa: existe entre ellos la convicción de que para 2027 podría instalarse en la provincia un calendario electoral sui géneris, distinto al del año pasado, que obligue a acelerar los tiempos.
¿Cuáles serían las características de ese nuevo esquema? La más importante es el retorno de las PASO. Pero también podría haber un desdoblamiento de las elecciones. Tan importante como eso es la cuestión de las fechas. Según los esquemas provisorios que se barajan hoy, esas elecciones serían en marzo y manos del 2027. “Si eso es así, no podemos votar en septiembre, porque en el verano tendríamos que estar definiendo candidatos”, razonan en el radicalismo
Otra vez: todavía todo es apenas una cuestión de análisis. Pero los radicales no especulan porque sí. Hay contactos con referentes importantes del peronismo de los cuales surgen las precisiones que circulan. Enfrascados en una interna sin fin, el retorno de las PASO parece funcional tanto para axelistas como para cristinistas. En ambos campamentos muchos creen que, aún si hay lista de unidad el 15 de marzo, la Primaria aparece como la única manera de definir candidaturas sin fragmentarse y facilitar un triunfo ajeno.
La foto de Carlos Bianco con Luis Barrionuevo el viernes en Mar del Plata le puso sal a esa herida. Pareció una aplicación de la consigna de “volver a hablar con los que dejamos de hablar”, pero para el kirchnerismo, que no le perdona al sindicalista jactarse en la TV de haber refugiado en su casa a Federico Elaskar, denunciante de la Expresidenta, fue una ofensa. Así, expansión política de Kicillof parece implicar una mayor distancia del kirchnerismo y hasta los padrones para la elección requirieron intervención judicial.
¿Y por qué querrían adelantar las generales los peronistas? Hacerlo implica desdoblar y aquí los intereses de ambos bandos pueden ser contrapuestos: quien detente la candidatura nacional probablemente no lo quiera y los que se queden con la provincial, sí. Eso, claro, dependiendo de cómo esté la imagen de Javier Milei en ese momento. Por eso, tanto en el radicalismo como en La Libertad Avanza creen que el estado de la pelea en el PJ será determinante en este punto.
Los libertarios lo niegan en público, cada vez que pueden. Pero ellos también mantienen contactos con el peronismo, con el cambio de reglas electorales como norte. Quieren sí o sí que la elección en PBA sea con Boleta Única. Le atribuyen a ese mecanismo parte del triunfo en octubre, que lograron con una luz de 0,7%. Recuerdan el viejo apotegma de la política provincial: el aparato explica un máximo de 3 puntos de un comicio. Del otro lado, el axelismo impulsa el fin de las reelecciones indefinidas de los intendentes para cumplir una demanda que aseure el alineamiento de su núcleo duro. .
¿Puede haber un intercambio de votos? Kicillof extrema la confrontación de modelos con Milei, De hecho, en Chascomús les reprochó a impresarios que le pidieron bajar impuestos haber votado por el Presidente, lo mismo que había hecho con bahienses que reclamaban más ayuda estatal por las inundaciones. Y del otro lado, hay dirigentes con roles importantes como Agustín Romo, que directamente lo insultan. No parece el mejor escenario para tender puentes. Pero las leyes electorales despiertan poco interés popular y la Legislatura suele quedar fuera de la agenda de noticias: tal vez se pueda acordar sin dejar de pelear.