Cuotas alimentarias: advierten que el incumplimiento ya es considerado una forma de violencia económica


Fuente: entrevista del diario El Tiempo realizada por Laura Méndez

El debate sobre las cuotas alimentarias y la responsabilidad parental atraviesa un proceso de transformación en la Justicia argentina. En un contexto marcado por la inflación y el aumento de los conflictos por incumplimientos, comenzaron a consolidarse nuevas herramientas legales y medidas de presión para garantizar el sostenimiento económico de niños y adolescentes.

Durante una entrevista con El Tiempo de Azul, la abogada en Derecho de Familias y Sucesiones, Florencia Aramburu, explicó cómo se aplican actualmente las cuotas alimentarias y cuáles son las principales problemáticas que enfrentan los juzgados.

Uno de los ejes centrales pasa por la utilización del Índice de Crianza como parámetro obligatorio para fijar montos. Según señaló, hoy los jueces trabajan sobre variables objetivas previstas en la ley, como el índice de crianza o el salario mínimo vital y móvil, lo que redujo la discrecionalidad judicial.

Aramburu sostuvo además que la obligación alimentaria existe independientemente de la situación laboral del progenitor. “Gane lo que gane debe contribuir”, afirmó, al remarcar que siempre debe existir algún tipo de aporte económico hacia los hijos.

Cuotas móviles para evitar el impacto de la inflación

En relación con el deterioro constante del poder adquisitivo, la especialista explicó que actualmente se priorizan cuotas alimentarias fijadas sobre porcentajes de salarios o variables económicas móviles.

La intención es evitar que las sumas fijas queden rápidamente desactualizadas frente a la inflación. “La suma fija queda desactualizada enseguida en este país”, expresó.

Además, destacó que la Justicia empezó a reconocer de manera explícita el valor económico de las tareas de cuidado cotidiano, una cuestión que impacta directamente en las sentencias alimentarias.

“Hay fallos donde se reconoce expresamente el valor del cuidado que hace la mujer respecto de sus hijos”, indicó.

Restricciones para deudores alimentarios

Uno de los aspectos más sensibles sigue siendo el cumplimiento efectivo de las cuotas. “Muchas veces tenemos excelentes cuotas alimentarias que no son cumplidas”, reconoció la abogada.

Frente a esa situación, el Registro de Deudores Alimentarios Morosos funciona como un mecanismo de presión creciente. Actualmente, figurar en ese listado puede impedir la obtención de licencias de conducir, la apertura de cuentas bancarias y otros trámites.

Sin embargo, Aramburu destacó especialmente la efectividad de los llamados “fallos creativos”, con medidas más directas sobre la vida cotidiana de los incumplidores.

En Azul, por ejemplo, se aplicaron prohibiciones de ingreso a instituciones deportivas y sociales para progenitores deudores. Según relató, hubo casos donde se impidió el acceso al Club de Remo y al Club Chacarita, logrando regularizaciones casi inmediatas.

Finalmente, la letrada sostuvo que el incumplimiento alimentario ya no puede interpretarse solamente como un conflicto familiar o civil, sino como una forma concreta de violencia económica de género.

“No cumplir con el deber de uno de los progenitores implica sobrecargar al otro sin razón, lo que se traduce en violencia económica”, afirmó, en línea con lo establecido por la Ley 26.485.

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