ECONOMÍA / Gabriel Schmale
En su habitual columna económica, el contador Gabriel Schmale habló de la inflación medida en el mes de marzo que fue de 0,8%, pero además la economía sigue mostrando récord de consumo, como lo fue la venta de vehículos usados en ese mes. Hay algunas que otras señales que estarían marcando que algún pequeño ajuste habría que hacer. Nadie en el gobierno va a admitirlo, pero la política cambiaria esta encerrando una trampa.
Schmale sostuvo que no es bueno que el dólar suba demasiado porque realimentaría la inflación, pero tampoco es bueno que baje porque deterioraría aún más el superávit comercial que en los últimos años ha permitido acumular un importante stock de reservas en el Banco Central, lo cual permite diluir cualquier tipo de corrida cambiaria contra el peso.
Con este dilema que tiene por delante el gobierno, la actual estrategia oficial consiste verdaderamente en no hacer olas. Empresas, economistas y particulares dan por descontado que el Banco Central de la República Argentina volverá a ajustar el tipo de cambio bien por debajo de la inflación, como lo hizo en el 2010 y como contrapartida se intensificarán los controles y regulaciones de todo tipo, para cuidar las reservas, partes de las cuales también se usan desde hace dos años para atender las obligaciones externas del tesoro, es decir para ir pagando los vencimientos de bonos que Argentina tenga.
Es probable que el gobierno busque curarse en salud durante el año electoral, ante la abundancia de peso en el mercado que podrían tentar de dejar el peso para pasarse al dólar.
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