Innovación argentina: crean piel a partir de células del propio paciente


(NA) – Un centro de salud argentino logró un avance significativo en el campo de la bioingeniería de tejidos al desarrollar piel nueva a partir de células del propio paciente, una técnica que abre nuevas posibilidades terapéuticas para personas con quemaduras graves y úlceras crónicas.

El procedimiento, que demandó ocho años de investigación, se denomina técnicamente cultivo autólogo dermo-epidérmico para autoinjerto y consiste en extraer una pequeña muestra de piel del paciente para cultivarla en laboratorio hasta generar nuevo tejido, que luego se utiliza para cubrir o reparar las zonas afectadas.

Según un informe del Hospital Italiano, esta alternativa busca mejorar la recuperación de heridas complejas, especialmente en personas con dificultades para regenerar tejidos. Hasta ahora, los tratamientos disponibles incluían el uso de piel de donantes humanos, piel de origen animal o materiales sintéticos que imitan la piel, opciones que presentan mayores riesgos de rechazo o complicaciones.

El jefe del Servicio de Dermatología y del Equipo de Bioingeniería de Tejidos, Luis Mazzuoccolo, explicó que en las quemaduras de tercer grado “se pierden las tres capas de la piel” y que la reposición rápida de la dermis resulta clave para evitar la pérdida de funciones esenciales como la elasticidad y la sensibilidad, además de prevenir complicaciones más graves.

La técnica se inicia con la extracción de una mínima porción de piel del propio paciente, generalmente de la zona inguinal por su buena capacidad de cicatrización. Ese tejido se cultiva en plasma rico en plaquetas, que aporta factores de crecimiento y permite que las células se desarrollen utilizando exclusivamente componentes del propio organismo, lo que reduce de manera significativa el riesgo de rechazo o infecciones. Entre los 10 y 17 días posteriores, la lámina de piel cultivada se aplica sobre la herida, y en un plazo que puede extenderse de uno a cuatro meses se logra la regeneración completa del tejido.

Los primeros resultados son alentadores. En un paciente con quemaduras, la piel tratada con este método recuperó un 95% de su elasticidad, frente al 75% alcanzado con piel artificial, lo que representa una mejora sustancial tanto funcional como estética.

Además de acelerar el proceso de cicatrización, el uso de piel autóloga presenta múltiples beneficios: elimina prácticamente el riesgo inmunológico, permite una cicatrización más natural y estable, es un procedimiento mínimamente invasivo y ambulatorio, y reduce de manera significativa los costos en comparación con los sustitutos dérmicos comerciales.

El desarrollo posiciona a la medicina argentina en un lugar destacado dentro de la investigación aplicada a la regeneración de tejidos y abre una nueva etapa en el tratamiento de lesiones cutáneas complejas.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Content is protected !!