Tres Arroyos: La Justicia autorizó la continuidad del Frigorífico Anselmo y busca preservar 76 puestos de trabajo
El Juzgado Civil y Comercial N° 1 de Tres Arroyos autorizó la continuidad de la explotación del Frigorífico Anselmo S.A., empresa que se encuentra en proceso de quiebra, mediante un esquema de gerenciamiento privado y bajo supervisión judicial, con el objetivo de evitar el deterioro de la planta, preservar el valor de la empresa en marcha y sostener las fuentes laborales.

La resolución fue dictada el 29 de diciembre de 2025 por el juez Fernando Marcelo Elizalde, en el marco del expediente “Frigorífico Anselmo S.A. s/ Quiebra”, y se apoya en los artículos 189, 190 y concordantes de la Ley de Concursos y Quiebras.
El fallo autoriza que la explotación continúe a través del gerenciamiento de la firma Fiduc S.A., que asumirá la administración integral de la planta por un plazo inicial de 12 meses, bajo la supervisión directa de la sindicatura. El esquema contempla la reincorporación de los 76 trabajadores que integraban la planta al momento del dictado de la quiebra, un aspecto central por su impacto social y económico en el sur bonaerense.
Un proceso concursal iniciado en 2019
De acuerdo a lo expuesto por la sindicatura, la quiebra del frigorífico es el resultado de un prolongado proceso concursal iniciado en noviembre de 2019, que culminó con el dictado del estado falencial en diciembre de 2025, tras verificarse una situación de cesación de pagos irreversible.
La presentación judicial remarca que la planta se encontraba en condiciones de operatividad latente, lo que activó la obligación legal de evaluar la continuidad de la explotación para evitar una desvalorización severa de los activos, algo especialmente relevante en el caso de establecimientos industriales de este tipo.
Riesgos técnicos y sanitarios ante una paralización
Uno de los puntos que fundamentó la decisión judicial fue el riesgo técnico y sanitario que implicaría el cierre de la planta. Según la sindicatura, la paralización de un frigorífico puede derivar en la pérdida de habilitaciones del SENASA, lo que obligaría a cualquier futuro operador a iniciar el proceso como “nuevo establecimiento”, con un fuerte impacto negativo sobre el valor del activo.
A esto se suma el deterioro de los sistemas de frío, cámaras frigoríficas, maquinaria de faena y tratamiento de efluentes, cuyo mantenimiento requiere actividad continua. La eventual pérdida de registros y cupos de exportación también fue señalada como un factor de riesgo relevante.
Control judicial y preservación del patrimonio
La resolución establece un estricto esquema de control, a cargo de la sindicatura, que incluye auditorías quincenales sobre el pago de salarios y aportes a la seguridad social, controles mensuales sobre el flujo de fondos y la obligación de presentar informes trimestrales ante el juzgado.
Además, se ordenó librar oficios al SENASA, al Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires y a la Municipalidad de Tres Arroyos, a fin de mantener vigentes todas las habilitaciones, registros y cuotas de exportación necesarias para la operatoria del frigorífico.
Desde el ámbito judicial se destacó que la continuidad de la explotación no persigue beneficiar a la empresa fallida, sino preservar el valor de la unidad productiva en beneficio de los acreedores, sostener el empleo y evitar que una planta estratégica para la economía regional quede reducida a la liquidación de bienes aislados.