El recibo de sueldo cambia después de más de 50 años por la reforma laboral

La reciente reglamentación de la Ley de Modernización Laboral modificará la estructura del recibo de haberes en la Argentina, un documento que prácticamente no sufría cambios conceptuales desde la sanción de la Ley de Contrato de Trabajo en la década de 1970. A través del Decreto 407/2026, el Gobierno nacional introdujo modificaciones en el modelo de liquidación con el objetivo de aumentar la transparencia sobre los costos que implica una relación laboral formal.
La normativa no altera el salario neto que percibe el trabajador ni modifica los aportes actuales, sino que obliga a exhibir de manera visible la dimensión económica completa de la relación laboral, sumando los costos que la empresa afronta por cada puesto.
La reglamentación del artículo 140 de la Ley de Contrato de Trabajo establece que los recibos deberán estructurarse ahora en cuatro bloques diferenciados: datos identificatorios de las partes, conceptos abonados por el empleador (contribuciones y costos por disposición legal o convencional), remuneración bruta con los descuentos tradicionales, y la remuneración neta final.
Asimismo, se exige incorporar un resumen específico del costo laboral total agrupado en los rubros de Seguridad Social, Obra Social, INSSJP (PAMI), ART, conceptos sindicales y cámaras empresariales.
Francisco Costa, abogado laboralista y especialista en transformación digital de procesos laborales, señaló que la reforma incorpora una visión más amplia de la relación laboral. No cambia cuánto cobra una persona, pero mejora la información que recibe. La verdadera novedad es la conversación que este formulario va a generar.
Desde el punto de vista operativo, las empresas deberán adaptar sus sistemas de liquidación y plataformas de recursos humanos para cumplir con el nuevo formato. Para las organizaciones, esto representará la necesidad de explicar conceptos que habitualmente permanecían fuera de la liquidación diaria.
Martín Bayugar, cofundador de Naaloo, explicó que el desafío estará en transformar esa nueva información en una herramienta de comunicación efectiva, ya que la verdadera transparencia ocurre cuando las personas entienden la información y las empresas asumen el rol de explicar cómo se compone la relación laboral.
El Decreto 407/2026 entró formalmente en vigencia con su publicación en el Boletín Oficial el 1° de junio de 2026. Su implementación práctica en los recibos de haberes se dará de manera progresiva durante los próximos meses, a medida que las empresas y los proveedores de software de nómina actualicen sus sistemas de gestión.
