Pavimentar Caminos Rurales: Aquel proyecto de 2001 que se ha vuelto a revisar

En el año 2001 un grupo de empresas vinculadas a la industria, entre ellas Cementos Avellaneda, trabajó un ambicioso proyecto que tenía como objetivo la pavimentación de caminos rurales, trazas centrales para la producción de la Argentina.
En aquellos años, en Olavarría, el proyecto consiguió un aliado fundamental: el ex intendente Helios Eseverri. Si bien el proyecto no prosperó, 26 años después un directivo de la empresa Cementos Avellaneda reconoció que en el último tiempo, esa idea, se volvió a revisar.
El abogado Sebastián Heller, Director de Asuntos Corporativos, Legales y de Sustentabilidad de Cementos Avellaneda, fue protagonista del episodio 30 de CoNverSo, el ciclo de entrevistas que produce En Línea Noticias y allí habló del tema.
Sebastián Heller recordó aquel proyecto de 2001: «la crisis del 2001 fue una crisis que recordamos todos, una crisis que nos golpeó a todos quienes la tuvimos que atravesar. A partir de ahí en la empresa y también en la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland se empezó a pensar qué hacer como sector, qué podemos aportar.»
En ese momento – en el año 2001 – todas las fabricas vinculadas al cemento estaban con una capacidad ociosa muy grande. Y la inventiva de liderazgos fuertes llevó a pensar está iniciativa. Entre ellos estaba Jorge Juan Heller, quien además de ser directivo de Cementos Avellaneda en aquellos años, también es el padre de quien hoy es Director de Asuntos Corporativos, Legales y de Sustentabilidad de la empresa.
La idea, en definitiva, era utilizar la capacidad instalada que estaba en desuso debido a la crisis y además, «pensar en hacer un aporte a la sociedad.»
En aquellos años la idea era pavimentar caminos rurales con un pavimento de hormigón y que pudiera durar más de cincuenta años.
«Era un proyecto donde las empresas aportaban el cemento y el hormigón, y lo cobraban diferido en el tempo con unos bonos», recordó Sebastián Heller.
«Mi padre con mucha pasión lo llevó a cabo, peregrinamos por muchos lugares intentando vender la idea y presentarla. Helios Eseverri fue un aliado importante, abrazó la idea, vio la importancia del proyecto. Vio la posibilidad de darle una herramienta a los productores que cuando llueve, y hoy lo vemos con estas lluvias extremas, no pueden sacar la producción. Se trabajó mucho, finalmente no salió a la luz, aunque fue un trabajo muy enriquecedor», dijo Heller.
En agosto de 2003, convencido del proyecto, Helios Eseverri viajó a la Capital Federal. Así se informaba en la gacetilla municipal del día 15 de agosto. Ese viaje, se informaba, era para presentar el proyecto ante el secretario de Política Económica de la Nación.
Aquel día, Helios Eseverri se reunió con Lic. Oscar Tangelson. En aquel viaje, Helios Eseverri estuvo acompañado por entonces secretaria de Obras y Servicios Públicos, Margarita Arregui, e integrantes del Grupo Promotor del Proyecto.
¿Es realizable hoy?

Tras recordar aquel proyecto, Sebastián Heller reconoció que hoy ese proyecto sigue siendo realizable. «Lo hemos estado revisando nuevamente, en aquel momento una de las trabas que lo frenó muchísimo fue que estábamos en un momento de alta inflación y no podíamos pensar en un proyecto de largo plazo en pesos, porque el peso se iba devaluando», dijo.
En aquellos años el repago del proyecto consistía en distintos aportes: una parte de la tasa vial que pagaban los productores, un aporte del Estado Provincial y se repagaban en unos títulos que se entregan a las empresas que aportaban a la construcción y se pagan en 20 años.
«Había que darle una denominación a estos títulos. Pensar que iban estar denominados en dólares era imposible porque nadie de toda es cadena cobra en dólares, entonces quedar atado a las fluctuaciones del dólar no era posible. En ese momento se pensó en denominarlos con una moneda que fuera la Moneda de la Producción, en definitiva, quien pague la tasa que la pague en quintales cereales, o en kilos de carne y que se vaya ajustando por el valor de su producción. Esa idea no prosperó porque en ese momento estaba vigente una parte de la Ley de Convertibilidad que prohibía la indexación de deudas y el Tribunal de Cuentas de la Nación entendió que esa Moneda de la Producción era una indexación encubierta, así que no camino», explicó Heller.
Tras esto, y varios años después, Sebastián Heller dijo: «hoy ese problema estaría salvado, pero hay que seguir revisando. Muchas cuestiones han cambiado. Hoy en día hay otros actores y habría que repensar como se podría armar.»
