“Cielo para armar”, de Emiliano Palacios: un cielo construido con sonidos, memoria y emoción

Hay discos que no irrumpen, sino que llegan lentamente. Que invitan a bajar el ritmo, a escuchar con atención y descubrir, en cada canción, un nuevo paisaje. “Cielo para armar”, primer trabajo solista de Emiliano Palacios, pertenece a esa clase de obras que se construyen con paciencia, como quien reúne fragmentos de memoria, sonidos y emociones para crear un universo propio.
Publicado en 2023, este álbum propone un recorrido de poco más de 33 minutos, a través de nueve canciones que funcionan como pequeñas piezas de un mismo cielo sonoro.
Músico, compositor e ilustrador olavarriense, Emiliano propone en este trabajo una conversación íntima entre su mundo interior y aquello que la música puede expresar cuando las palabras no alcanzan. Su recorrido como baterista y percusionista está presente en la riqueza rítmica del disco, pero es su faceta como compositor la que toma protagonismo, revelando una identidad sensible y personal.
Las canciones de “Cielo para armar” son pequeñas postales emocionales. Algunas llegan desde la palabra; otras, desde lo instrumental. Todas transitan un mismo territorio: el de los silencios, las imágenes y esos espacios entre notas donde también respiran los recuerdos y los sueños.
El disco reúne canciones de autoría de Emiliano Palacios, con producción y grabación de Ignacio Montoya Carlotto, quien además participa en piano, acordeón y voces. El trabajo se completa con la participación de Agustín Begue en guitarra y voz, Inés Maddío y Valentina Fernández en voces, y Facundo Ferreira en bongó.
En este bello trabajo conviven una diversidad de ritmos donde resuena Latinoamérica desde distintas perspectivas, atravesada por una mirada jazzística que amplía los paisajes sonoros. Todo está tejido con un cuidado especial, con la sensibilidad de una producción amorosa y comprometida.
“Cielo para armar” es una invitación a quedarse un rato junto a las canciones, respirar su atmósfera y mirar hacia adentro. Un disco que no solo se escucha: también se habita.
