Crece el escándalo por el traslado de una familia de Azul a Tandil: ahora Lunghi pedirá explicaciones


El intendente de Tandil elevará un pedido de informe oficial al Municipio de Azul por el traslado de una familia de 13 personas, entre ellas cinco menores, que fue dejada durante la noche en la estación de trenes de Tandil a bordo de una combi municipal azuleña y sin previo aviso a las autoridades locales.

El episodio ocurrió el jueves 13, cuando las cámaras del Centro de Monitoreo de Tandil detectaron un movimiento inusual en las inmediaciones de la estación ferroviaria. Personal de Protección Ciudadana encontró allí al grupo, que había descendido de un vehículo oficial de Azul y encendido fuego para resguardarse de las bajas temperaturas.

De acuerdo con la reconstrucción realizada por El Eco de Tandil, inicialmente se trataba de una familia integrada por 11 personas. Sus integrantes manifestaron que habían sido trasladados desde Azul con la promesa de acceder a una solución habitacional y laboral que finalmente no se concretó. Durante el fin de semana, el grupo pasó a estar compuesto por 13 personas, luego de que una de las hijas mayores llegara junto a su hijo, también menor de edad.

Actualmente, la familia permanece alojada en una pensión de Tandil con asistencia de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat. Según se informó, al llegar llevaba únicamente la ropa que vestía y había dejado en Azul pertenencias esenciales, entre ellas medicamentos crónicos de uno de los niños, útiles escolares y herramientas de trabajo del padre.

Lunghi pidió explicaciones a Azul

Ante la situación, el intendente de Tandil, Miguel Lunghi, ordenó elaborar una nota dirigida al jefe comunal de Azul, Nelson Sombra, para solicitar explicaciones formales sobre el traslado y el seguimiento realizado antes de que la familia fuera enviada a Tandil.

Desde el Ejecutivo tandilense cuestionaron especialmente la falta de coordinación entre ambos municipios.

«El funcionario que decidió que esta familia se subiera a una combi al menos tendría que haber tenido la deferencia de comunicarse con el municipio de Tandil para coordinar la llegada», sostuvo la secretaria de Protección Ciudadana de Tandil, Alejandra Marcieri, en declaraciones a El Eco.

La funcionaria y la secretaria de Desarrollo Humano y Hábitat, Juliana Teerink, manifestaron su preocupación por la manera en que se concretó el traslado y por la ausencia de información previa sobre la situación de la familia.

La versión del Municipio de Azul

Desde Azul, el secretario de Desarrollo de la Comunidad, Omar Seoane, dio una versión diferente del episodio.

El funcionario aseguró que el traslado fue «voluntario» y que había sido solicitado por la propia familia, a partir de que contaba con la posibilidad de acceder a trabajo y vivienda en Tandil.

Sin embargo, esa explicación fue puesta en duda a partir de los testimonios que las trabajadoras sociales de Tandil recogieron luego de asistir al grupo.

El caso también se complejizó al conocerse que la familia, oriunda de Bolívar y radicada posteriormente en Azul, atravesaba una situación de extrema vulnerabilidad y un conflicto vecinal.

Sobre el grupo pesaba además una medida judicial de custodia policial dinámica, dispuesta por la Justicia de Azul a raíz de episodios de violencia y agresiones entre vecinos. Según las autoridades tandilenses, esa circunstancia tampoco habría sido informada antes del traslado.

Mientras los dos municipios sostienen versiones diferentes sobre cómo y por qué se produjo el viaje, Tandil continúa asistiendo a la familia. Cuatro de los menores ya fueron escolarizados en la ciudad.

El pedido de informe que elevará Lunghi buscará determinar quién tomó la decisión del traslado, bajo qué condiciones se realizó y qué coordinación existió —o no— entre los municipios de Azul y Tandil.

Fuente: Agencia DIB / El Eco de Tandil.

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