Dos urólogos fueron cesanteados por el Municipio tras irregularidades en el Hospital Héctor Cura

Dos médicos urólogos que cumplían funciones en el Hospital Municipal «Dr. Héctor Cura» fueron despedidos por la administración local al detectarse graves irregularidades en su comportamiento profesional y un persistente incumplimiento de sus obligaciones laborales.
La situación se originó a partir de licencias psiquiátricas presentadas por ambos profesionales dentro del Servicio de Urología, las cuales atribuían a presuntos conflictos laborales con quien entonces se desempeñaba como jefe del área. El área de salud del nosocomio venía registrando inconvenientes derivados de la mala relación interna entre los integrantes médicos del equipo.
A partir de las manifestaciones de los trabajadores y los antecedentes médicos, el Municipio intervino para indagar en el conflicto. Con la aceptación del jefe de área, y sin que esto acreditara la veracidad de las denuncias, se dispuso el apartamiento físico y funcional del jefe del servicio para facilitar el retorno de los profesionales. Esta medida fue formalmente comunicada a ambos urólogos.
La propia junta médica interviniente dejó constancia de que los síntomas referidos por los profesionales se encontraban asociados, según el relato de los mismos, a la convivencia laboral con el entonces jefe. En reuniones mantenidas con autoridades municipales y personal de Recursos Humanos, los médicos habían condicionado su regreso al apartamiento del responsable del servicio.
Sin embargo, una vez removida la jefatura, los médicos no regresaron a sus puestos de trabajo. En su lugar, comenzaron a incorporar nuevas exigencias para su reincorporación, supeditando el retorno a condiciones vinculadas con la designación de profesionales específicos y a modificaciones en la organización interna del área. Para la administración municipal, estos planteos excedieron el conflicto original e involucraron facultades que corresponden exclusivamente a la gestión pública.
Al entender que habían desaparecido las circunstancias que justificaban la imposibilidad de retomar las tareas, el Municipio procedió a intimarlos formalmente a regresar a sus funciones. Pese a las intimaciones cursadas, los profesionales mantuvieron la negativa de presentarse a trabajar.
En paralelo, las autoridades detectaron que, mientras los profesionales sostenían la imposibilidad de reincorporarse al Hospital Municipal por razones de salud, continuaron desarrollando actividad laboral privada en otros ámbitos. El director del hospital, Fernando Alí, explicó que se constató que los médicos atendían en consultorios privados en los mismos horarios en que debían prestar servicios para el Estado municipal, e incluso se registró el uso de recetarios del Hospital Municipal en la práctica privada. Asimismo, se constató que uno de ellos realizó viajes al exterior durante el período de licencia.
Ante la persistente ausencia y el incumplimiento de las intimaciones, el área de Personal avanzó con las actuaciones administrativas correspondientes, las cuales culminaron con la cesantía de ambos agentes.
Debido a las licencias previas y a la posterior desvinculación de los profesionales, el Municipio debió subcontratar a otros urólogos para garantizar la atención. Fuentes oficiales confirmaron que, pese a las bajas, el servicio de urología en el nosocomio se continúa prestando de manera regular.
