Especial En Línea: un informe advierte sobre la crisis habitacional entre jóvenes y adultos mayores
¿Las viviendas intergeneracionales son una solución?

Especial para la redacción de En Línea Noticias
Un informe final de investigación titulado “La vivienda en la Argentina: relaciones intergeneracionales” analiza el déficit habitacional en el país y advierte que el problema afecta con fuerza a dos sectores clave: adultos jóvenes y adultos mayores.
“el déficit habitacional es un flagelo intrínseco en la República Argentina desde hace años, aproximadamente un cuarto de la población no tiene su propia vivienda.”
El documento plantea que la crisis de vivienda ya no puede leerse solo como una cuestión económica, ya que impacta en dimensiones biosociales, cognitivas y psicosociales, con efectos directos sobre la vida cotidiana, la autonomía y las relaciones humanas.
Según el informe, el déficit habitacional es estructural y señala que “aproximadamente un cuarto de la población no tiene su propia vivienda”.
Jóvenes: el acceso a la primera vivienda, cada vez más lejos
El estudio describe que, para gran parte de los jóvenes, el acceso a una primera vivienda se volvió una meta difícil de alcanzar. En ese sentido, remarca que existen políticas orientadas a atender el déficit habitacional, pero advierte que “es muy difícil que este grupo social acceda a esos beneficios”, debido a requisitos que terminan funcionando como un filtro excluyente.
“Existen políticas de estado destinado a subsanar el déficit habitacional, o a incentivar con ayudas monetarias a quienes necesitan mejorar su situación edilicia. Pero es muy difícil que este grupo social acceda a esos beneficios, ya que los requisitos son de una envergadura la cual la mayoría no llega a calificar.”
En ese escenario, el informe sostiene que la incertidumbre económica y la falta de estabilidad laboral influyen de manera directa en la posibilidad de planificar un proyecto de vida independiente.
“los adolescentes y jóvenes adultos, tienen el sueño de su espacio propio intacto, salvo que las condiciones actuales, no permiten que se haga realidad (déficit y desequilibrio económico, falta de credibilidad en la moneda, alta inflación, alto el riesgo país, entre los problemas cotidianos más comunes que azotan a la Argentina)”
Adultos mayores: el deterioro del hogar y la vulnerabilidad
En el otro extremo, el documento expone que muchos adultos mayores cuentan con una vivienda propia por herencia o por oportunidades de otros tiempos, pero eso no garantiza una vejez segura. El informe advierte que sostener una casa implica costos y mantenimiento que, en numerosos casos, se vuelven difíciles de afrontar.
“Como hay adultos mayores, que tienen su casa habitación, hay otros tantos que penosamente no cuentan con ese espacio. Sus destinos son varios, quienes no terminan institucionalizados, o en hogares de algún familiar o amigo, acaban lamentablemente en situación de calle, en un estado de vulnerabilidad total.”
También señala que hay personas mayores que no poseen un espacio habitacional y que, cuando no logran una red de contención familiar o institucional, pueden terminar “en situación de calle, en un estado de vulnerabilidad total”.
Programas intergeneracionales: una alternativa para pensar nuevas soluciones
Como posible respuesta, el equipo de investigación plantea la creación de espacios de convivencia entre generaciones, a través de viviendas intergeneracionales y programas intergeneracionales. Estos modelos proponen un esquema de apoyo mutuo, donde los jóvenes pueden acceder a un espacio habitacional y acompañamiento, mientras que los adultos mayores encuentran compañía, asistencia cotidiana y un entorno que reduce el aislamiento.
“Tener la posibilidad de que adultos mayores con adultos jóvenes convivan en el mismo espacio, reduciría la actual demanda de cada uno de estos individualmente para acceder a una vivienda.”
El informe sostiene que este tipo de iniciativas también podría aportar beneficios económicos, ya que permitiría compartir gastos fijos y reducir costos de vida, además de generar un marco de convivencia basado en el respeto y la cooperación.
“una de las primeras consecuencias que podemos remarcar en la aplicación y extendido uso de las viviendas intergeneracionales en la Argentina, es la reducción de los costos de vida de los individuos. El convivir con alguien más, hace que los gastos fijos se distribuyan entre más, bajando en la medida que aumenten la cantidad de personas convivientes.”
En sus conclusiones, el documento plantea que la vivienda no es solo un techo, sino un eje de relaciones humanas, y advierte que sin políticas públicas y planificación que contemplen estas dimensiones, la brecha habitacional continuará profundizando desigualdades y fragmentación social.
Quiénes realizaron el informe
El informe final de investigación “La vivienda en la Argentina: relaciones intergeneracionales” fue dirigido por Prof. Esp. Cra. Marianela Ana Buono y codirigido por Prof. Arq. Daniel José Buono.
Como colaboradores externos participaron Dra. María Teresa Sánchez Martínez y Dr. Juan Antonio Maldonado Molina, junto a los estudiantes Vanesa Trifone (Contador Público) y Brando Sacchi (Arquitectura).
El informe se puede conocer íntegramente en la web de la Universidad Católica de La Plata.