Vergonzoso final de partido entre Racing y Ferro: Pasó «El Chaira» y quedaron incidentes adentro y fuera de la cancha

Terminados los penales futbolistas e integrantes de equipos técnicos se cruzaron a golpes de puño. Afuera un grupo de hinchas de Ferro se enfrentó con la policía.


Un texto de Carlos Antonio Zangara – Emblema Deportivo / Foto: Analía Paez

Uno a uno en el tiempo regular. Tres a dos favorable a los chairas en los penales. Hubo empujones y trompadas dentro de la cancha. Piedras y balas de goma por la avenida Sarmiento.

Lo primero que corresponde señalar es que, tras igualar en un gol al cabo de los noventa minutos, Racing le ganó a Ferro en la definición por penales, por tres a dos.

Claro que no podemos obviar referirnos al tumultuoso y desagradable final que, lamentablemente, tuvo como protagonistas a los propios actores directos del espectáculo.

Finalizada la ejecución de remates desde los once metros comenzaron los empujones y golpes de puño a la vista de todo el estadio y ante los ojos del árbitro y sus colaboradores.

Santiago Saenz Buruaga, marcador de punta de Ferro, a las trompadas con un allegado al cuerpo técnico de Racing, y el arquero albiceleste Franco Vedelini, enojadísimo, no sabemos con quién; al parecer, con un suplente del conjunto local.

Se nos dijo que habría sido un festejo burlón lo que motivó el desmadrado disturbio.

Inclusive se escucharon algunas detonaciones posteriores en el sector que da a la avenida Sarmiento, donde se encontraba la parcialidad visitante. Aficionados nos comentaron que hubo piedrazos y balas de goma, por un lado y otro.

La presencia policial se dio en gran número. Uno de los uniformados nos informó que, felizmente, no hubo heridos y además no se registraron personas detenidas.

Ojalá se haga justicia y todos los responsables de lo sucedido purguen por sus acciones. Fue un milagro que no se trasladara a los espectadores. Quizás nos estaríamos lamentando.

En lo futbolístico vimos dos etapas diametralmente opuestas por donde se las mire.

El primer tiempo fue todo de Racing, contrariamente a lo sucedido en el período final.

Desde el arranque nomás el local se hizo dueño del dominio tanto de campo como de tenencia del balón.

No extrañó entonces que a los 13 minutos, con el terreno ya inclinado a su favor, se produjera la apertura del marcador.

Un centro de Palmieri desde la izquierda fue desviado por Mormando ya dentro del área, el que fue capitalizado por Braian Bortolotti, empujándola al fondo del arco.

Mormando, Santiago Izaguirre y Ordozgoiti tuvieron claras oportunidades. Inclusive el propio Izaguirre se perdió una clarísima a los 47 minutos. Solo, en la puerta del cuadro menor, desvió el cabezazo después de un gran servicio de Mormando.

Ferro, al que le costaba hacerse de la pelota, solo había inquietado con un remate de Molina desde la derecha a los 18′ y un disparo desde larga distancia de Rivas a los 31′. En ambos casos había respondido bien Vivas.

Pero lo que es el fútbol. Dos minutos más tarde Ferro pudo lograr la igualdad, que no hubiera sido merecida.

Solo, solito y solo, Thiago Andreu desvió un golpe de cabeza en clarísima situación.

En la citada primera mitad, Scacheri anticipando, Bortolotti, Ordozgoiti y Santiago Izaguirre originando, casi que borraron literalmente a sus adversarios.

Además, Ferro había repetido malas salidas desde el fondo, con un Benítez desconcertado en ese lapso del partido y, contrariamente, muy mejorado luego.

La salida por lesión de Bortolotti en Racing y el ingreso de Emmanuel Sbardolini en Ferro fueron parte de la bisagra que cambió el trámite en el complemento.

El control del balón estuvo dividido, el juego se centralizó demasiado y, contrariamente a lo que había sucedido en los primeros cuarenta y cinco minutos, Ferro daba muestras de estar fortalecido. Creció el trabajo de Franco Vales (lo más saliente entre los dirigidos por Istillarte), situación que arrojó sus dividendos. El «carbonero» ejercía mayoritariamente el control.

A los 14 minutos Juan Álvarez estampó una pelota en el palo opuesto de un arquero que ya no tenía defensa alguna.

Y cuando los relojes señalaban los 22′, una maniobra con pelota detenida engendrada por Sbardolini, un centro al área desde la derecha y un cabezazo de Gálmez contra su propio arco; la pelota dio primero en el travesaño, seguidamente en la espalda del arquero y se metió en el arco.

Ferro pudo aumentar más tarde por Belinchón y por Vales. Ordozgoiti dibujó algunas jugadas propias de su capacidad creativa, pero en ningún caso pudo alterarse el marcador.

La división de honores en el global era justa. Un tiempo para cada uno. Braian Bortolotti, por lo hecho en la etapa inicial y hasta que se lesionó y tuvo que ser reemplazado, fue de los más criteriosos en el local. El segundo tiempo de Franco Vales lo erige en el más determinante en los visitantes.

En la definición por penales el héroe fue Rodrigo Vivas. El arquero de Racing, que no pudo contener los dos primeros penales (Buongiorno y Rivas convirtieron), desvió los disparos de Belinchón, Sbardolini y Vales, en ese orden.

Franco Vedelini, portero de Ferro, atajó el segundo penal chaira (Palmieri el ejecutor), lo que le estaba dando a Ferro una victoria parcial de dos a uno, totalmente modificada por las manos de Vivas y complementada por las conversiones de Fermín Kolman y Santiago Izaguirre.

Muy buen arbitraje de Darío Vidovi.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Content is protected !!