Crimen de Morena | Nueva marcha a un mes del homicidio

La primera marcha pidiendo justicia convocada por familiares y amigos

Este domingo se realizará una nueva marcha pidiendo justicia por el crimen de Morena Brendel, brutalmente asesinada el 3 de enero pasado en Colón y Mendoza.

A un mes del homicidio desde las 18.30 habrá una nueva movilización. Esta vez la concentración será en Colón y Mendoza para luego marchar al centro de la ciudad.

Por el crimen de Morena está detenida Gladis Brisa Ayelén Wagner (18), quien está sindicada de ser la autora de la puñalada mortal. En tanto también está detenido Emanuel Molinate, de 22 años quien está acusado de ser quien manejaba la moto en la que se movilizaba Wagner en el momento del ataque y colaboró en la huída.

La violencia del crimen y las connotaciones de éste generaron que trascendiera las fronteras de Olavarría e incluso en las últimas horas el diario Clarín se hizo eco de la noticia.

En esa crónica se relata que Morena Brendel había terminado de limpiar la casa junto a su mamá y tenía que caminar solamente tres cuadras hasta una despensa para comprar jabón para lavar la ropa. Esa era la última tarea del día antes de pasar la tarde junto a su novio. Hasta que pasó algo tan fugaz y absurdo como un insulto desde una moto. Luego siguieron las piñas y la puñalada. Morena terminó muerta en la vereda.

Morena había salido de su casa, ubicada en Roque Sáenz Peña y Córdoba, con Gastón, su novio, rumbo a una despensa. 

«More» había pasado a 4° del secundario y disfrutaba de los primeros días de las vacaciones junto a sus cuatro hermanos: Wendy (4), Jennifer (16), Ezequiel (19) y Manuel (21). Dos meses antes del homicidio había festejado su cumpleaños de 15, luego de un gran esfuerzo de su mamá Natalia Quintero (38), ama de casa, y su padrastro Oscar García, albañil. Hace 7 años, el papá de Morena, Jorge Brendel, murió producto de un ACV. «Ella lo extrañaba, la afectó mucho la muerte del padre», dijo su mamá al diario Clarín. «Era una chica muy tranquila. Lo que más le gustaba hacer era sentarse a tomar mate con nosotros», contó.

En una tarde de esas estaba «More» con su mamá, sus hermanas y su novio cuando salió a comprar jabón para lavar la ropa. Tenían que hacer tres cuadras y doblar dos esquinas hasta el Todo Suelto de avenida Colón y Mendoza. Antes de llegar a Colón, los chicos vieron que de frente venía una Gilera Smash 110 con otra pareja. Se miraron y, desde la moto, una chica de 13 le gritó a Morena: «¡Mirá ahí va la negra puta!».

Morena contestó «¿Qué te pasa?» y la moto frenó. Las adolescentes empezaron a pegarse hasta que Gastón logró separarlas. La de 13 volvió a la moto y escapó. Morena terminó con sangre en la narizpero igualmente quiso ir a hacer el mandado.

La pareja de adolescentes entró al comercio, hicieron las compras y salieron. Fueron segundos. Apenas cruzaron la puerta vieron que los estaban esperando. Otra vez una pareja en una moto. Pero esta vez no estaba la de 13, si no su hermanastra de 18 junto con el mismo varón que manejaba. La chica tenía un cuchillo en una de sus manos y fue directo a atacar a Morena.

Sin mediar palabra, la agresora comenzó a lanzar puntazos contra «More» que se defendió como pudo con los brazos. Gastón intentó ponerse en el medio y la agresora atacó por arriba. El cuchillo se clavó en el cuello de Morena.

La pareja de atacantes volvió a la moto y huyó. La chica empezó a perder sangre a chorros y su novio y las personas que estaban en el negocio intentaron ayudarla. Llamaron a la ambulancia y a la Policía. También a su mamá, Natalia.

La ambulancia no llegaba, Morena se ponía cada vez más pálida y la mamá les pidió a los policías si podían llevar a la chica hasta el hospital antes que sea tarde. Ante la urgencia y rompiendo los protocolos, la cargaron en la parte de atrás de una de las camionetas de la Bonaerense. En el camino, se cruzaron con los médicos e hicieron el traspaso. Pero Morena murió apenas entró al hospital. El cuchillo, que entró por la parte inferior del cuello, le había perforado la arteria aorta.

«A mi hija no le dieron oportunidad. Ni siquiera para que los médicos puedan pelearla en el hospital. Ya llegó casi muerta. Intentaron todo. Le practicaron reanimación, le pasaron sangre, pero no alcanzó», dijo a un mes del homicidio, Natalia Quintero a Clarín Natalia.

Natalia llegó a ver a los últimos segundos de vida de su hija mientras esperaba la ambulancia. «Le arrancaron la vida en un segundo», dijo la mamá.

No había relación entre Morena y la menor con la que tuvo el primer encontronazo. «Ellas no se conocían, habían tenido una discusión por Facebook pero hace mucho tiempo. Yo pienso que quizás se equivocó de persona«, dijo Natalia sobre el posible detonante de la pelea.

«Ahora la de 18 pide beneficios; que le den arresto domiciliario con tobillera electrónica porque tiene una hija. Si a mi hija no le dio ninguna oportunidad, ¿por qué yo le tengo que dar la oportunidad a ella?», se quejó Natalia.

A la tristeza por el asesinato de Morena, la familia debe cargar además con el drama de convivir en el mismo barrio con la adolescente de 13 años que se peleó con la nena antes de la agresión. Incluso, Molinate estuvo en libertad hasta 15 días después del hecho. Por lo que la familia de Morena pensaba mudarse.

«Con la menor no se puede hacer nada porque tiene 13. Lamentablemente anda con total impunidad por la calle. Yo con todo el dolor del alma la tuve que enterrar a mi hija, cuando tenía un montón de sueños y cosas por vivir y a la que causó todo la seguís viendo por el barrio», dijo Natalia. Y sobre los proyectos de la chica, agregó: «Quería terminar la escuela y estudiar para penitenciaria. Este año se había llevado matemáticas y tenía pensado prepararse para rendirla».

Para la familia, el crimen de Morena fue el tercer golpe directo. Además de la muerte del papá de Morena, el año pasado, su tío por parte materna, Manuel Agustín Quintero, fue asesinado en una pelea entre vecinos. 

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