Ratifican la prohibición de ingresar nuevos jovenes al Centro Cerrado Leopoldo Lugones de Azul


Ph: Diario El Tiempo

La Justicia del Departamento Judicial de Azul ratificaron este viernes la prohibición de ingresar nuevos menores al Centro Cerrado Leopoldo Lugones de la vecina localidad.

La decisión la adoptó la Cámara Penal de Azul que dejó firme una resolución dictada el 9 de junio pasado por el titular del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 de Azul, Dr. Luís María Surget.

Al dejar firme la prohibición de ingreso de nuevos menores al Lugones, la Cámara Penal de Azul destaca además el rol del juez para inspeccionar los lugares de detención.

En este sentido, la Resolución de la Cámara afirmó: «los jueces tienen no sólo la facultad, sino también el deber constitucional de inspeccionar personalmente los lugares de detención, como parte de su rol de garantes de los derechos fundamentales.» Y recuerdan que esta obligación se desprende del artículo 18 de la Constitución Nacional y de los tratados internacionales de derechos humanos con jerarquía constitucional, que exigen condiciones dignas para toda persona privada de libertad.

«El control judicial sobre las condiciones de detención no puede limitarse a lo formal o documental, sino que debe ser efectivo, directo y comprometido, permitiendo al juez constatar in situ si se respetan los estándares mínimos de habitabilidad, higiene, seguridad y trato humano», agregan los Jueces de Cámara que ratifican la medida del juez de primera instancia.

Según se lee en la Resolución de este viernes, la Cámara Penal destaca que el Centro Cerrado Lugones «se halla en plena labor de acondicionamiento» y esto es resultado de las ordenes dictadas por el Juez del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.

Estas tareas de refacción derivaron «en la limitación en la capacidad de alojamiento» y por esa razón en la prohibición del ingreso de nuevos jóvenes en conflicto con la Ley Penal.

En la actualidad se trabaja en alcaldía, celdas, recreación, entre otros sectores

«Resultan así lógico que se restrinja la posibilidad de nuevos ingresos, en la medida que los jóvenes que se encuentran allí alojados, atraviesan como consecuencia de las obras emprendidas, situaciones que ameritan ser atendidas y priorizadas, dado que existen menores que comparten celdas individuales, lo cual conlleva que uno de ellos deba dormir en el piso, y, más aún, que no cuenten con la privacidad para asearse, higienizarse o hacer sus necesidades», sostienen los jueces de la Cámara Penal.

Son los Jueces de la Cámara Penal quienes destacan «resulta imperioso que, en el transcurso de la privación de la libertad de niños, niñas y adolescentes, se garantice -en todo momento- las condiciones que respeten su dignidad, su privacidad y su bienestar.»

La denuncia que derivó en la prohibición

El 3 de junio pasado los trabajadores del Centro Cerrado Lugones presentaron una denuncia donde pusieron de manifiesto «la crítica» situación que afecta a los jóvenes alojados en esa institución.

En tal sentido puntualizaron la problemática, detallando la existencia de «Hacinamiento en las Instalaciones» dado que «actualmente, ocho jóvenes se encuentran distribuidos en cuatro habitaciones o celdas individuales, las cuales están diseñadas para albergar únicamente a una persona cada una. Estas celdas cuentan con un inodoro, una ducha y una única tarima para el colchón, lo que obliga a que uno de los jóvenes deba: Dormir en el piso, vulnerando estándares básicos de dignidad y derechos humanos. Realizar sus necesidades fisiológicas (defecar, orinar y bañarse) en presencia de otro joven, generando un ambiente de exposición violenta e impropio de un espacio que debe garantizar condiciones mínimas de privacidad y respeto. Esta situación de hacinamiento: *Dificulta las requisas diarias para detectar objetos peligrosos (encendedores, elementos cortopunzante, etc.), incrementando el riesgo de autolesión, agresiones entre jóvenes o hacia el personal. *compromete la seguridad integral de los asistentes de minoridad que realizan las guardias en el área de tratamiento.«

Cuando se realizó la denuncia y la inspección en el Centro Lugones había 16 habitaciones y 21 jovenes alojados. De esos 21 jovenes, 8 comparten habitaciones.

El detalle en el momento de la inspección era el siguiente:  «El sector A dos ‘jóvenes comparten la habitación n°20, uno dependiente del Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil de Trenque Lauquen y el otro dependiente del Juzgado de Garantías del Joven n°2 de La Matanza. En el sector C se comparte 3 habitaciones, n°10, 13 y 14. En la habitación 10 se aloja un joven dependiente del Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil de San Isidro y otro del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil n°3 de Lomas de Zamora; en la habitación 13 se aloja un joven dependiente del Juagado de responsabilidad Penal Juvenil n°2 de San Martin junto al joven R. H. N del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de Azul, y por último en la habitación 14 comparte el lugar un joven dependiente del Juzgado de Garantías del Joven n°1 de Moreno – Gral. Rodríguez y uno dependiente del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil n°2 de La Matanza. El resto de los 13 jóvenes permanecen alojados de forma individual.»

El Centro Cerrado Lugones depende de manera institucional y financiera del gobierno de la provincia de Buenos Aires.

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