Un damnificado complicó al director de una comunidad terapéutica investigada por certificados médicos apócrifos

La investigación que lleva adelante la UFI Nº 10 de Olavarría por la presunta falsificación de certificados médicos, usurpación de títulos y ejercicio ilegal de la medicina en la comunidad terapéutica La Trinidad de Olavarría incorporó un nuevo elemento de prueba.
De acuerdo con lo que conoció En Línea Noticias, el pasado 30 de junio, un hombre que se presentó ante la Justicia y confirmó que pagó para recibir un certificado médico que, más tarde, comprobó que era apócrifo.
La declaración ya está anexada al expediente judicial iniciado tiempo atrás.
En principio este nuevo testimonio complicó al director de la comunidad terapéutica que se encuentra bajo investigación.
La causa se inició a partir de la denuncia presentada por la médica Jaqueline González, quien advirtió que se habrían utilizado su nombre, firma y sello profesional para confeccionar certificados médicos que, según denunció, nunca emitió. A partir de esa presentación, la fiscalía comenzó a reunir pruebas y testimonios para determinar la existencia de las maniobras investigadas.
Durante su declaración, el damnificado relató que concurrió a la comunidad terapéutica por un problema de consumo y explicó cómo era la modalidad de atención. En ese marco, afirmó que realizaba pagos mediante Cuenta DNI a nombre del director de la clínica o bien de una psicóloga social vinculada con la institución.
Las transferencias, dijo el damnificado, eran 95 mil pesos.
Asimismo, declaró que la psicóloga social le fue presentada como psicóloga y que posteriormente tomó conocimiento de que la médica Jaqueline González desconocía los certificados que llevaban su nombre.
Entre los pasajes de la declaración incorporados al expediente, el testigo expresó: «me enteré que la doctora dijo que esos certificados no eran de ella y que nunca los había firmado».
Además, dejó constancia de la entrega de nueva prueba documental a la fiscalía. Allí el hombre aportó conversaciones de WhatsApp con el director de la comunidad terapéutica y con la psicóloga social, que según se conoció no estaba habilitada -por sus competencias- para mantener entrevistas personales aunque sí lo hacia.
La declaración constituye uno de los testimonios más relevantes incorporados hasta el momento a la investigación, ya que reconstruye, desde la experiencia de un paciente, la modalidad de atención, los pagos realizados y la obtención de los certificados que son objeto del expediente judicial.
