La Unión Cívica Radical de Olavarría manifiesta su profunda tristeza por el fallecimiento de Luis Brandoni

La Unión Cívica Radical de Olavarría manifiesta su profunda tristeza por el fallecimiento de Luis Brandoni, ícono del cine, la televisión y el teatro.
Con más de 60 años de trayectoria, fue una de las figuras más destacadas del ambiente artístico ya que estuvo presente en títulos clave como La tregua, La Patagonia Rebelde, Esperando la Carroza y La Odisea de los Giles. También dejó su huella con ciclos populares como Mi Cuñado y en producciones recientes como la serie Nada.
Su vida también estuvo atravesada por la historia política argentina. En los años 70 fue perseguido y amenazado por la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) y luego por la útima Dictadura Cívico Militar, que lo llevó al exilio en México.
Una vez recuperada la democracia profundizó su compromiso político, ya que fue diputado nacional por la UCR entre 1997 y 2001.
La presidente de la UCR, Belén Vergel, expresó que “nos toca despedir a un gran actor y parte de la cultura argentina, que dejó huellas en distintas generaciones, un militante comprometido y defensor de los valores del radicalismo, dejándonos un legado de talento y compromiso democrático”.
Por su parte, el concejal Francisco González manifestó: “Despedimos a Luis Brandoni, un gran exponente del cine y el teatro, un gran exponente de nuestra cultura. Principalmente quiero destacar su faceta menos conocida, la dirigencial. Siempre representando a la Unión Cívica Radical, fue un gran defensor de la democracia, sobre todo en la etapa más oscura de nuestra historia. Hasta siempre Beto”.
La secretaría general de la UCR, Antonela Díaz, señaló: “Con el profundo pesar despedimos a Luis Beto Brandoni, una figura ineludible de nuestra cultura y un incansable militante por la democracia. Su partida deja un vacío que trasciende el escenario y la pantalla, para resonar en el ámbito de la política que tanto defendió”.
Y agregó que “no fue solo un actor excepcional, sino un férreo defensor de las instituciones republicanas y un radical de cuna, cuyo compromiso político lo llevó a enfrentar los embates más duros de la historia argentina, incluyendo el exilio. Desde su banca como diputado nacional, y a través de cada intervención pública, su voz fue un eco inconfundible de la conciencia democrática, siempre dispuesto a señalar el camino de la ética y la coherencia”.
Mercedes Germillac, militante del espacio, dijo que “fue una persona que hizo una entrega en vida por los valores democráticos que coincidía con el partido”.
Por último, el militante Juan Isson sostuvo que “fue un hombre que siempre mantuvo su pertenencia radical y en ningún momento lo ocultó y defendió los valores del radicalismo”.