«Esa patita falta»: En Olavarría hay médicos y demanda, pero no tiene producción local de cannabis medicinal
En el episodio número 51 de CoNverSo, el ciclo de entrevistas que conduce Fabricio Lucio y se emite los miércoles a las 20 horas por el canal de YouTube de En Línea Noticias, el doctor Gastón Barreto trazó un diagnóstico preciso sobre el estado del cannabis medicinal en Olavarría: hay médicos capacitados, hay demanda y hay experiencia acumulada, pero falta el eslabón que una todo.
El estudio local: supo haber 180 pacientes en María Auxiliadora
Uno de los datos más concretos que aportó Barreto tiene raíz local. Junto a estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Salud, analizaron las historias clínicas del consultorio del doctor Enrique Bintana en la clínica María Auxiliadora para realizar un estudio de percepción de uso de cannabis bajo seguimiento médico. «En ese momento había unos ciento ochenta pacientes», recordó. Del total, se entrevistaron unos ochenta, y el trabajo fue publicado en una revista de la red de salud de la Universidad de La Matanza.
El estudio, aclaró, no alcanza a reflejar la dimensión real del fenómeno. «Estamos hablando de las historias clínicas, pero no de todo lo que puede estar usándose. Es mucho más masivo», señaló Barreto, quien describió un uso extendido e informal que incluye desde aceites producidos en casa hasta productos comprados en dietéticas sin ningún tipo de control.
Médicos que pedían capacitación
Un punto de inflexión llegó cuando la residencia de médicos generalistas de Olavarría demandó formación en el tema. «La última vinculación que tuvimos derivó de una demanda por parte de ellos, lo cual no había sucedido nunca», recordó Barreto. En 2024, en articulación con el área de salud municipal, se dictó una capacitación que convocó a médicos generalistas, otras residencias, enfermeros y promotores de salud. «Generó varias personas que hoy ya tienen capacitación en la barría y algunos han transitado la inscripción en REPROCÁN con ese certificado y se lo han aprobado», explicó.
Sin embargo, el número de profesionales que prescriben cannabis en la ciudad sigue siendo reducido. Y Barreto identificó la razón:
Lo que falta: producción local
El diagnóstico fue claro: «Hay profesionales que conocen el tema, que prescriben, que hacen seguimientos. Está la necesidad. Están las capacidades para generar un producto. Esa patita falta». Y fue más específico sobre lo que se necesita: «Es necesario armar un equipo que integre salud pública, que haya un diálogo con salud privada, pensar integralmente la salud de la ciudad o aquellos tratamientos con cannabis de la ciudad».
En ese sentido, Barreto adelantó que desde hace tiempo trabajan con el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires en una propuesta concreta: «Está pensándose alguna propuesta de hacer un primer ensayo clínico, generar un producto no masivo, para cierta cantidad de gente que esté siendo atendida bajo salud pública para dolor, y hacer un estudio de efecto de ese producto a nivel local».