Carlos Zimmerman en CoNverSo: «No me considero empresario, soy un tallerista más nada más»
El dueño y fundador de Taller Avenida contó en CoNverSo parte de su historia de vida que le permitió montar en Olavarría uno de los talleres de reparación de camiones más importantes de Sudamérica.
El empresario olavarriense Carlos Zimmerman participó del ciclo CoNverSo, el ciclo de entrevistas que conduce Fabricio Lucio y produce En Línea Noticias. En el desarrollo de la charla, brindó detalles sobre su trayectoria personal y el crecimiento de su taller, hoy referente a nivel nacional.

El titular y responsable de Taller Avenida, recordó sus orígenes en la zona de Colonia San Miguel, donde su padre trabajaba en el campo, y explicó la decisión que marcó su futuro laboral a temprana edad.
Entrevista completa
Zimmerman relató que solo completó los estudios primarios en la escuela de Colonia San Miguel. Al momento de inscribirse en la escuela técnica para cursar el secundario, decidió cambiar de rumbo y comenzar a trabajar para generar sus propios ingresos. «No me voy a ir a estudiar me voy a ir a trabajar porque cada vez que yo necesite dinero… te tengo que pedir plata a vos y yo quiero tener la mía», le manifestó en aquel entonces a su padre.
Sus primeros pasos en el mundo laboral incluyeron tareas como parquero y peón en un haras de caballos. Posteriormente, comenzó a desempeñarse en las canteras manejando máquinas y camiones. Durante esa etapa, complementaba su jornada laboral con la venta ambulante de indumentaria que compraba en el barrio de Once, en Buenos Aires, y trasladaba en un Renault 4L para vender en las zonas mineras.
El inicio en el rubro de la chapa y pintura se dio de manera casual junto a un socio en un pequeño local de la calle Alberdi. Zimmermann recordó que, a pesar de no conocer el oficio, decidió emprender en el taller tras abandonar su trabajo en las canteras: «fui aprendiendo algo de chapista que de eso no sabía nada, pero medio de casualidad y de corajudo». Con el tiempo, adquirió el histórico galpón de la avenida Alberdi donde se inició la empresa que hoy es referencia en Argentina y Latinoamérica.
Zimmerman contó que en aquellos años trabajó durante doce años sin tomarse vacaciones para consolidar la empresa.
Contó: «los domingos arrancaba a las seis de la mañana hasta las doce del mediodía; el único descanso era a esa hora, me bañaba y me iba a almorzar a la casa de mi mamá a Colonia San Miguel. Pero después era todos los días, todos los días. Así lo hice durante doce años: no me fui un día de vacaciones. Por ahí hoy te dicen ‘ah, sí, vos estás bien, vos te vas todos los años de vacaciones’, pero yo estuve doce años sin irme un día, ni uno solo. Hay que hacer un sacrificio.»
En la actualidad, el taller cuenta con una estructura que emplea a unas cien personas y se especializa en la reparación de camiones siniestrados para compañías de seguro de todo el país. Respecto a su visión sobre el éxito alcanzado, el entrevistado afirmó: «no me considero empresario, soy un tallerista más nada más.»