Cooperativas por un mundo en paz

Hoy celebramos el Día Internacional de las Cooperativas destacando el lema
“Cooperativas por un mundo en paz”, declarado por las Naciones Unidas. Dicho lema
reafirma la contribución de las empresas cooperativas a la justicia social, la inclusión y
la solidaridad. Reconoce a las cooperativas como instituciones centradas en las personas
que pueden ayudar a generar confianza, fortalecer la cohesión social y unir a las
comunidades en torno a necesidades y aspiraciones compartidas.
En un mundo marcado por conflictos, desigualdad y fragmentación social, este lema nos
invita a pensar que la paz significa mucho más que la ausencia de violencia: requiere
inclusión, equidad, diálogo y seguridad económica.
El modelo cooperativo construye un puente entre las personas y las comunidades. A
través de la propiedad democrática, la membresía abierta y la responsabilidad colectiva,
crean espacios en los que las personas pueden participar, ser escuchadas y trabajar
juntas. Arraigadas en las comunidades y conectadas mediante un movimiento
internacional, promueven el trabajo digno, la reducción de la pobreza, la integración
social y la construcción de la paz entre pueblos, comunidades y naciones.
 
Cooperativas:
Las cooperativas son modelos democráticos de propiedad conjunta basados en la
solidaridad, la participación y el desarrollo sostenible. Se fundamentan en una idea
simple pero poderosa: las personas pueden unirse, en libertad y solidaridad, para
satisfacer necesidades compartidas mediante empresas que se gestionan
democráticamente.
 
Una forma de empresa centrada en las personas
Definidas por la Alianza Cooperativa Internacional como asociaciones autónomas de
personas que se unen voluntariamente para satisfacer sus necesidades y aspiraciones
económicas, sociales y culturales comunes a través de empresas de propiedad conjunta
y control democrático, las cooperativas sitúan a las personas en el centro de la vida
económica. Su propósito es servir a sus miembros, quienes pueden ser consumidores,
trabajadores, productores, usuarios de servicios, propietarios de negocios
independientes o comunidades que buscan soluciones colectivas a desafíos comunes.

Valores que orientan la acción colectiva
Este modelo distintivo se basa en un fundamento ético. Las cooperativas se guían por
los valores de la autoayuda, la autorresponsabilidad, la democracia, la igualdad, la
equidad y la solidaridad.
Siguiendo la tradición de sus fundadores, los miembros de las cooperativas desarrollan
sus actividades con honestidad, transparencia, responsabilidad social y preocupación
por los demás. Estos valores les otorgan su carácter particular como instituciones
mediante las cuales las personas comparten responsabilidades, ejercen una voz
democrática y promueven la dignidad humana, la inclusión social y el bienestar
comunitario.
 
Principios en la práctica
Los principios cooperativos: Membresía abierta y voluntaria; Control democrático;
Participación económica; Autonomía e independencia; Educación, formación e
información; Cooperación entre cooperativas; Compromiso con la comunidad; no son
reglas rígidas sino directrices prácticas e interrelacionadas que dan vida a la identidad
cooperativa. Muestran cómo los valores pueden expresarse en la gobernanza, la
propiedad, las finanzas, la educación, las alianzas y la acción comunitaria.

Propiedad democrática y participación
Los principios cooperativos, reconocidos internacionalmente, traducen esos valores en
la práctica. La membresía voluntaria y abierta garantiza que las cooperativas estén
abiertas a todas las personas capaces de utilizar sus servicios y dispuestas a aceptar las
responsabilidades de la membresía, sin discriminación.
El control democrático de sus miembros los convierte en la máxima autoridad, con una
participación activa en la planificación de políticas y toma de decisiones y, en las
cooperativas de base, con igualdad de derechos de voto bajo el principio de una persona,
un voto.
La participación económica de sus miembros garantiza que estos contribuyan de manera
equitativa al capital de su cooperativa y lo controlen democráticamente, utilizando los
excedentes para el desarrollo de la cooperativa, el beneficio de los miembros, las
reservas u otros fines.

Independencia, educación y comunidad
La educación, la formación y la información fortalecen la capacidad de los miembros,
representantes electos, directivos, empleados y del público en general para comprender
y apoyar la empresa cooperativa. La cooperación entre cooperativas les permite servir a
sus miembros de manera más eficaz mediante el trabajo conjunto a nivel local, nacional,
regional e internacional. La preocupación por la comunidad reafirma su compromiso
con el desarrollo sostenible de las comunidades en las que operan, a través de políticas
aprobadas por sus miembros.

El Cooperativismo en cifras
 Más del 12 % de la humanidad es cooperativista de alguna de los 3 millones de
cooperativas del planeta.
 Las 300 cooperativas más grandes generan 2,4 billones de dólares y
proporcionan los servicios e infraestructura necesarios para prosperar
 Las cooperativas ofrecen crecimiento económico sostenible, estabilidad, y
empleo de calidad a 280 millones de personas en todo el mundo (10% de la
población activa mundial).

DE FORMA COLECTIVA, LAS COOPERATIVAS DE OLAVARRÍA NOS
SUMAMOS A ESTA CELEBRACIÓN REIVINDICANDO EL VALOR DE
NUESTRO MOVIMIENTO, EL TRABAJO ASOCIATIVO Y SOLIDARIO QUE
NOS PERMITE BENEFICIAR A NUESTROS ASOCIADOS Y A LA
COMUNIDAD TODA, CONTRIBUYENDO A LA CONSTRUCCIÓN DE UN
MUNDO EN PAZ.

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