El Bata encontró el triunfo en el final

Foto: Cristian Perco

En el Maxi Gimnasio, Estudiantes cerró la primera fase de la Liga
Argentina con un agónico y emotivo triunfo ante Racing de Chivilcoy por
72 a 71. El Bataraz recién pudo revertir lo que parecía la primera
derrota en casa en el minuto final gracias a un triple con punto bonus
de Agustín Brocal.


En una noche de muy baja efectividad desde el perímetro (9-30),
Estudiantes se terminó llevando el juego gracias a dos triples
determinantes. A falta de 1’52”, Patricio Rodríguez (2-9) encestó desde
los 6.75 para poner a su equipo 68-71. En la respuesta el visitante no
sumó y llegó el milagro: penetración de Marina, rebote capturado por
Galardo; intento del interno fallado y pelota recuperada por Liogrria
quien la saca afuera para Brocal, que en un mismo movimiento la tomó y
armó el tiro. Fue todo red y falta, el chaqueño sumó el punto bonus y el
Bataraz pasó al frente.


Antes de lo relatado hubo un partido, que lo tuvo a Racing como
dominador del mismo. El equipo de Chivilcoy supo aprovechar la falta de
efectividad del Bataraz y con una buena defensa zonal e impidiendo que
el local corriera se fue haciendo dueño del partido.


El primer cuarto se lo llevó el visitante por 15-20 y cuando en el
segundo quiso despegarse, Tomás Ligorria, con tres triples consecutivos,
mantuvo a Estudiantes en partido. Promediando el parcial, el local paso
al frente, pero Santiago Barrales, el MVP de la noche, Bruno Pallotti y
Rodrigo Acuña se encargaron de poner a su equipo nuevamente al frente
antes del descanso largo (36-39).


Al regreso, en su segunda posesión Estudiantes igualó el marcador con un
triple de Rodríguez, pero luego el equipo albinegro no sumaría en cuatro
ataques consecutivos y Racing no se lo perdonó poniendo el marcador
39-48. Al llegar a la mitad del tercer cuarto, Racing ganaba por 11,
pero el Bataraz tuvo un parcial de 8-4 y se fueron al último descanso
49-56.


La primera parte del cuarto inicial, Estudiantes con mucho corazón
limaba la diferencia y cada vez que llegaba a estar a una posesión,
Barrales, Acuña y Milligan se encargaron de volver a poner a su equipo a
más de dos posesiones. Cuando el reloj indicaba que quedaban poco menos
de 5’ para el cierre, la visita ganaba por 8 (61-69) y ante los tiros
marrados por el Bataraz parecía que solo un milagro podía hacer que el
Maxi Gimnasio continúe invicto. Sucedió.

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