Facundo Nocetti habló tras el impresionante vuelco en Olavarría: “El habitáculo quedó intacto y me protegió totalmente”


Entrevista de Campeones

El piloto de Rauch Facundo Nocetti relató cómo vivió el impresionante accidente que protagonizó el último domingo en el Autódromo Hermanos Emiliozzi de Olavarría y destacó el rol fundamental que tuvo la estructura de seguridad del vehículo para que pudiera salir sin lesiones de gravedad.

Nunca perdí el conocimiento y quería bajarme lo antes posible y llevarle tranquilidad a toda mi familia”, contó Nocetti al recordar los primeros momentos después del vuelco.

El piloto explicó que, una vez que el auto terminó de girar y quedó detenido, su primera reacción fue comprobar que estaba consciente y que podía mover su cuerpo. “Quedo medio mirándome hacia abajo y veo que tengo los pies bien estirados, apoyados en el fondo del habitáculo, como empujándome contra la butaca para no sacudirme. La mano izquierda agarrada de la jaula y lo primero que hago es verme los pies y digo: bueno, los moví, estoy consciente”, relató.

En medio de la tensión del momento, comenzó a recibir la asistencia de quienes se acercaron al vehículo. “Ahí llegó el papa del Ruso Gelson, que me empieza a preguntar y empiezo a responder bien”, explicó. Nocetti recordó que tenía “un poquito la vista borrosa” y que en un primer momento pensó que “se había metido mugre en el ojo”.

También contó el momento en que llegó su hermano al lugar del accidente. “Veo que viene mi hermano, se mete por el parabrisas que no estaba. Igual, ya me puse a hablar con mi hermano para darle tranquilidad”, señaló, reiterando que “nunca perdí el conocimiento” y que su principal preocupación era bajar del auto y llevar tranquilidad “a toda mi familia y a toda la gente que estaba acompañándome”.

Sobre las consecuencias físicas del impacto, Nocetti llevó tranquilidad y aseguró que solo sufrió algunos golpes producto de la violencia del vuelco. “Lo único que tengo, como pueden ver, son moretones, pero creo que es por la inercia del accidente. En la vista y nada más, y después los apretones del cinto. Nada, no tengo absolutamente nada”, afirmó.

Más allá del susto, el piloto de Rauch hizo especial hincapié en la resistencia del vehículo y en la importancia del trabajo realizado sobre la estructura de seguridad. “Lo que quiero resaltar es lo que aguantó la estructura del auto, semejante vuelco. Intacto está el habitáculo”, sostuvo.

En ese sentido, destacó el trabajo del constructor y la manera en que respondió el auto durante el impacto: “La verdad que felicitaciones al que construyó el auto, porque fue impresionante, el habitáculo está perfecto”.

Nocetti explicó que la jaula de seguridad cumplió su función al absorber parte de la energía del golpe: “Donde tenía que ceder la jaula para amortiguar el golpe, se dio, pero donde voy yo está intacto, intacto. La jaula está impecable en el sentido de que me protegió totalmente”.

Para dimensionar la magnitud del accidente, el piloto señaló que el motor terminó separado del vehículo: “Fijate de dónde queda el motor, queda tirado 100 metros más adelante, en medio de la pista. Yo no tengo un golpe en las manos, en los dedos, en las piernas, en nada”.

Finalmente, Nocetti reconoció el trabajo detrás de la unidad con la que protagonizó el accidente y destacó que se trata de un auto construido por José Basso. “Es un auto nuevo, tiene cuatro años”, explicó.

El fuerte vuelco en el trazado olavarriense terminó siendo una muestra de la importancia de las estructuras de seguridad en el automovilismo: un impacto de enorme magnitud que, gracias al diseño y resistencia del vehículo, no dejó consecuencias físicas importantes para el piloto.

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