Por qué siete de cada diez argentinos desconfían de los datos de inflación del INDEC

Un estudio de opinión pública de alcance nacional revela una profunda distancia entre las variables macroeconómicas del gobierno y la realidad en los hogares. Según el Monitor de Opinión Pública de mayo de 2026, confeccionado por la consultora Zentrix sobre una muestra de 1.315 casos en todo el país, el malestar económico se ha consolidado como una experiencia estructural para la mayor parte de la población.

El informe técnico arrojó que el 70,6% de los encuestados no cree que el índice de inflación informado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) represente fielmente las variaciones de precios que experimentan en su vida diaria. Asimismo, el 85,1% de los consultados aseguró que sus salarios no logran superar la evolución de la inflación.

Esta disparidad entre las estadísticas de desaceleración de precios y la percepción social se traduce en que un 64,4% de los ciudadanos acumula dificultades para cubrir los gastos mensuales, manifestando que sus ingresos solo les permiten alcanzar como máximo hasta el día 20 del mes.

El estudio detalla que las restricciones materiales cruzan de forma transversal a los diferentes segmentos del electorado. Entre quienes manifestaron haber votado por el oficialismo en los comicios legislativos de 2025, el 66,2% admitió que sus salarios no le ganan a la inflación, y un 47,7% señaló que sus ingresos le alcanzan únicamente hasta el día 20. Por su parte, en el sector de votantes opositores, el porcentaje de quienes afirman perder contra la inflación trepa al 98,7%, mientras que un 69,4% no logra estirar sus recursos más allá de la vigésima jornada del mes.

Con respecto a la consideración general sobre la situación del país, la evaluación negativa se ubicó en el 50,7%, frente a un 41,6% que la califica de forma neutra o regular y un 7% que la evalúa de manera positiva. En el plano personal y familiar, el 42,5% de los entrevistados categorizó su realidad económica actual como negativa (mala o muy mala), el 26,5% como regular y el 30,9% como positiva (buena o muy buena).

En cuanto a las principales inquietudes de la ciudadanía, el orden de prioridades sitúa a la devaluación de los ingresos y salarios en el primer puesto con el 58,1%, seguida por el desempleo con un 52,9%, el endeudamiento con el 46,5% y la inflación con el 39,9%.

accedé al informe completo aqui.

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