Fuertes cruces por la objeción de conciencia: el Colegio de Médicos rechazó dichos de Juan Esper y el diputado ratificó sus críticas

Un duro cruce institucional se desencadenó en la provincia de Buenos Aires a partir de un proyecto de ley presentado por el diputado bonaerense Juan José Esper, orientado a regular y resguardar el ejercicio de la objeción de conciencia en los profesionales de la salud. La iniciativa desató un fuerte rechazo por parte del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires, que exigió una retractación formal, ante lo cual el legislador ratificó sus planteos.
El conflicto se inició tras las declaraciones públicas presentadas por el diputado de la bancada Derecha Popular. Al fundamentar su propuesta legislativa, Esper cuestionó el rol de las entidades colegiadas y afirmó que observaba «con profunda preocupación cómo diversas entidades colegiadas, haciendo un uso desmedido del poder de policía delegado por el Estado, emiten comunicados y resoluciones corporativas que pretenden imponer directivas técnicas y éticas obligatorias a sus matriculados». En ese sentido, planteó que determinados pronunciamientos de la institución funcionan en la práctica como un «tribunal de disciplina implícito» que busca condicionar las convicciones de los trabajadores de la salud.
La respuesta del Consejo Superior del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires no tardó en llegar. A través de un comunicado oficial, la entidad expresó su «más enérgico repudio» a los dichos del legislador, calificando sus afirmaciones como «malintencionadas y falsas» y señalando que «distorsionan de manera flagrante la realidad».
Desde la institución profesional aclararon que el poder de policía otorgado por el Estado provincial mediante la Ley 5413 «no constituye una herramienta de persecución, sino la garantía fundamental de que la práctica médica se ejerza con solvencia científica, decoro y apego irrestricto a los códigos de ética». Asimismo, rechazaron categóricamente que la entidad funcione como un «tribunal implícito» o que busque avasallar derechos individuales.
Respecto al punto central de la iniciativa legislativa, el Colegio remarcó que la objeción de conciencia ya se encuentra explícitamente reconocida y protegida por el Código de Ética Médica como un derecho imprescindible para la independencia profesional, del cual no se puede derivar ningún tipo de sanción o perjuicio para el médico que la invoque. Por todo ello, el Consejo Superior exigió la «inmediata y formal retractación» del diputado.
A pesar del reclamo institucional, el diputado Juan José Esper sostuvo sus críticas hacia el accionar del colegio profesional. El legislador reiteró que la delegación del control matricular «no constituye bajo ningún punto de vista un cheque en blanco para el establecimiento de prerrogativas absolutas o persecuciones veladas» y ratificó la necesidad de avanzar con el marco normativo propuesto en la Legislatura provincial.