Amespil apuntó contra la gestión Wesner: «Se quedó en la queja y no buscó alternativas»
La concejala realizó un primer análisis de la realidad económica y financiera del Municipio que, el año pasado, cerró con un déficit de más de 5.800 millones de pesos.

La concejala y presidenta del bloque Juntos por Olavarría, Guillermina Amespil, analizó la situación económica del municipio y cuestionó las decisiones de la gestión de Maximiliano Wesner frente a un contexto difícil. Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista en Radio Universidad en el marco de los debates previos al tratamiento de la Rendición de Cuentas 2025 que arrojó un déficit superior a los 5.800 millones de pesos.
Amespil planteó un diagnostico claro: la administración se quedó en la queja y no buscó alternativas.
Entrevistada por Gisele Bricka en el programa «El Colectivo» el puntapié de la charla fue la rendición de cuentas municipal, un documento de siete tomos y más de mil cuatrocientas fojas que, según la concejala, merece ser leído y traducido a la comunidad.
«Es un momento clave porque explica qué pasó el año pasado desde el punto de vista del municipio», señaló, y agregó que su rol es masticar esa información y acercarla a los vecinos para que cada uno saque sus propias conclusiones sobre el déficit de más de 5.800 millones.
«Hoy por hoy tenemos la rendición de cuentas, donde tenemos que ejercer nuestra labor de contralor, revisar los números, qué pasó, por qué estos números están tan negativos, y acercarlo al vecino», remarcó.
En ese marco, Amespil fue crítica con la respuesta del ejecutivo frente al contexto nacional. «Me parece que la gestión el año pasado se quedó en la queja y no repensó. No digo soluciones, que son muy difíciles de encontrar, pero sí alternativas, no dejar que todo caiga», afirmó. Para la concejala, la principal urgencia es la parte productiva, y considera que la matriz productiva debió haberse repensado y no se hizo.
Uno de los ejemplos concretos que mencionó fue el veto del intendente al proyecto de exención de tasa de habilitación para comerciantes. «Para al menos no terminar de ahogarlos», explicó, y remarcó que en otros municipios las ayudas van saliendo aunque sean mínimas. En la misma línea, señaló que el proyecto de eliminación de tasas por caminos rurales está en comisiones sin perspectivas favorables. «Ojalá, me parece otra señal: que el municipio deje de percibir esa tasa si no la va a usar», sostuvo.
Frente a todo esto, Amespil reivindicó el rol del municipio como el actor con mayor capacidad para tomar decisiones difíciles. «Hoy te presento un déficit de más de 5.800 millones y sigue funcionando. El vecino no puede eso. ¿Quién tiene mejor espalda para llevar adelante decisiones difíciles? El municipio tiene que hacerlo», subrayó.
La concejala también cuestionó decisiones concretas de la gestión actual, como la discontinuidad del programa Giro. «Me parece que perdió una oportunidad increíble que habíamos logrado como comunidad. Lo vimos con la lluvia el otro día: habíamos logrado un estándar de conducta medioambiental que me parecía fundamental», afirmó. Y amplió la crítica: «Lo que se había avanzado en modernización del municipio fue mucho y se dejó un poco de lado», sostuvo.
Finalmente, describió el estado anímico de la ciudad. «La calle está triste, está desesperanzada. Pareciera que no le encontramos la vuelta y no hay quien nos esté comandando», dijo, y sumó las cuestiones climáticas como otro factor de presión sobre los vecinos y la producción.